ESPECIAL
septiembre 2022

Pasion por la Palabra Especial Sept 2022

ACTUALIZADO!! 25 SEPT 2022
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Pasion por la Escucha

Este mes, mes de la Sagrada Escritura, queremos profundizar en el dinamismo que nos introduce en ese encuentro familiar con nuestra Querida Trinidad. Un dinamismo que nos hace tener una pasión creativa para anunciar la palabra y vivir con pasión la misión.
 
El ser del Verbum Dei nace de la Palabra, una palabra que busca abrirse camino en todo la FaMVD y la configura, le da su fisionomía. Apasionarnos por la palabra a través de una escucha asidua, atenta, que toque el corazón y lo transforme, una escucha que implique el silencio que nos introduzca más y más en el corazón mismo de Dios. Una escucha del corazón enamorado que busca la voluntad de Dios incondicionalmente, esa escucha que se convierte en un si incondicional.
 
En el evangelio de Mc 12, 29-31 el encuentro con el Joven Rico, Marcos incluye la «escucha» que recuerda la célebre oración de los israelitas: la shemá. El significado del verbo es subjetivo: «enterarse», «percatarse», «ser informado», «saber»; ademas, es el término más utilizado para expresar la idea de «obediencia». «Escuchar» y «obedecer» están íntimamente unidos en el vocabulario bíblico.
 
Por lo tanto, escuchar la Palabra es saber prepararle el terreno. Es el lugar donde cae la semilla [Mt. 13, 1-9], es decir si como María un sí incondicional a la Palabra.

Por: Susana Vera, FMVD

PASIÓN POR LA ASIMILACIÓN

Una vez que tenemos el terreno preparado como nos compartía Susana Vera y poco a poco por la escucha vamos conociendo la voz de Dios por su palabra, es importante ir quitando las demás voces, es necesario continuar en su presencia y no salirnos de ahí, cuántas veces hemos escuchado que a las palabras se las lleva el viento muy fácilmente, por eso es que debemos tener “Pasión por Asimilar la Palabra de Dios” y que nos dejemos influir en nuestra vida, ya que nos estamos alimentando de palabras de vida y no por palabras vacías que nos vamos encontrando en diferentes ambientes. 
 
Ahora toca discernir eso que hemos escuchado, a mi me ayuda contestarme estas preguntas:
 
¿Le hago caso a esta Palabra que Dios me da o me guío por otras opiniones o voces?
¿La palabra de Dios me convence?
¿Cómo puedo contrastar lo que me dice Dios a lo que me dice el mundo?
 
Y es que a  la luz de la Palabra vamos encontrando propuestas, actitudes, opiniones, formas de ser, en nuestra vida Familiar, Matrimonial, Juvenil, Social, que no están de acuerdo con el plan de Dios, es ahí donde verdaderamente nos tenemos que apasionar por asimilar la Palabra de Dios, ya que esa pasión nos llevará a discernir y a optar.
 
Y tú?… ¿te decides por su palabra?, es cierto que cuesta pero al mejor pianista le costó esfuerzo, práctica y dolor poder tocar esa hermosa melodía con pasión, tu solo disponte y pide el regalo de asimilar su palabra porque que vale la pena vender todo lo que tienes para adquirir el tesoro  “Mateo 13:44”
 
«El reino de los cielos es también como un tesoro escondido en un terreno. Un hombre viene y lo encuentra. Emocionado y lleno de ilusiones, vende todo lo que tiene y compra el terreno.”
 
Te invito a reflexionar con estas dos palabras: Emocionado y lleno de ilusiones, así es la pasión por asimilar lo que Dios nos dice cada vez que oramos.

Por: Jorge Pérez, FMVD

PASIÓN POR VIVIR LA PALABRA

Después de haber escuchado la Palabra y de haberla asimilado, el siguiente paso se trata de la coherencia entre lo que oras y lo que vives, de acortar la brecha que separa  la vida de la fe.
 
Sabemos que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos (Sal 119, 105) que Jesús se hizo nuestro camino (Jn 14,6) para enseñarnos a vivir. Esa configuración con Cristo que el discípulo Verbum Dei busca durante todo su camino de seguimiento, se va logrando poco a poco desde el “Si” de cada día, que el Señor nos invita a vivir partiendo de nuestra realidad personal.
 
Recuerdo lo difícil que era para mí reconocer mis errores y sobre todo pedir disculpas, un día después de orar, Jesús me invitaba a vivir el perdón, y justamente en ese día el Señor puso frente a mí la posibilidad de practicar lo que había orado, estuve a punto de dejar salir al hombre viejo que se resistía a reconocer que estaba  mal, y recordé mi oración de la mañana, así que, aunque me fue un poco difícil, fui y pedí perdón, pero después, viví la satisfacción de haber hecho lo que Jesús me pedía.
 
Ser Verbum Dei es ser Palabra de Dios, dejar que Dios vaya transformando en nosotros pensamientos, criterios, actitudes, (Rom 12,2) según su voluntad y con la ayuda de su gracia.
 
Dejemos pues que la Palabra siga iluminando nuestros pasos, nuestra vida, para poder ser también luz para otros.

Por: EVA M. REYNA, FaMVD

PASIÓN POR ANUNCIAR LA PALABRA

Hola, ¡qué tal! En esta ocasión les invito a profundizar en Lc 19,1-10 el encuentro de Jesús con Zaqueo. Intentando reconocer en la persona de Zaqueo todo ese camino que nosotros hemos hecho durante estas semanas sobre el dinamismo de la Palabra. Esa Palabra que es Jesús vivo.
 
Zaqueo, un hombre rico, jefe de publicanos anhela ver a Jesús, busca la manera de verle y hace malabares para conseguirlo. Ante su ímpetu, se encuentra con la sorpresa de que Jesús quiere entrar en su casa y quedarse con él (ESCUCHA), hay una reciprocidad en la oración, un anhelo que viene de Dios que quiere compartir con cada uno de nosotros.
 
En el versículo 6: “Se apresuró a bajar y le recibió con alegría.” En pocas palabras se puede notar el corazón abierto a recibir toda la riqueza que brota del encuentro con Jesús, la oportunidad de estar con él y ASIMILAR todo el tesoro de su presencia, en sus palabras, gestos y hechos que son lo que da el horizonte para nuestras vidas y el punto de partida para nuestras decisiones.
 
La consecuencia inmediata de este encuentro es que Zaqueo, se “pone en pie”, como señal de determinación e impulso, decide ir a los demás para devolverles mucho bien, para corregir donde se había equivocado, para dar incluso, la mitad de sus bienes (VIVENCIA), la Palabra es impulso para la vida, para tomar decisiones importantes y con sentido.
 
El fruto del encuentro con Jesús, Papá Dios y el Espíritu Santo nos “pone en pie”, nos impulsa para ir hacia los demás, la Palabra genera en nosotros una conversión. Todo el proceso de escucha, asimilación, hacerla vida nos dilata el corazón y nos mueve a ANUNCIAR. Compartir la vida que encontramos, el amor que gozamos y nos desborda, la fe encendida que quiere encender a otros. No como una carga sino por necesidad de transmisión, por deseo de anunciar y compartir lo que hemos encontrado, un fuego que no se puede apagar. Es como un rio que necesita seguir su cauce, no puede estancarse, porque de hacerlo, el agua se contamina y la vida en ella muere, necesita fluir para seguir dando vida, asimismo es necesario que la Palabra de Dios siga fluyendo para que siga dando vida, alegría, amor, paz, esperanza, sentido…
 
El Señor cuenta con nuestra voz, nuestras manos y nuestros pies para llevarle, para anunciar con pasión su Palabra viva y eficaz.
 
¡Ánimo!, anunciemos la VIDA que él nos comparte por medio de su Palabra.

Por: Male Bonaga, FaMVD

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