En la FaMVD hay distintos ministerios para realizar los diversos aspectos de nuestra misión centrada en la Palabra de Dios. Estos ministerios son los variados servicios misioneros necesarios para desplegar la misión comunitaria, a la vez que buscan desarrollar y promocionar las posibilidades de cada miembro, en fidelidad profunda a su peculiar llamada.
El desarrollo de dichos ministerios apostólicos es esencial en el trabajo de la FaMVD y supone:
1. La adecuada preparación de las personas para la realización de un ministerio concreto.
2. El compromiso explícito por parte de la persona con una duración de tiempo definido.
3. El reconocimiento por parte del Equipo local de coordinación de que la persona asumirá dicho ministerio.
Cada miembro de la FaMVD en diálogo con sus responsables discernirá la forma en la que colaborará con la misión Verbum Dei con generosidad, amor y creatividad. Es tarea de la coordinación local de la FaMVD velar por la formación necesaria, por la estabilidad y reconocimiento de los ministerios.
Asimismo, la FAMVD velará para que los miembros desplieguen su ministerio en comunión con nuestra misión, evitando una sobrecarga de actividades y responsabilidades, para que no se pierda el punto de mira del seguimiento personal de Jesús en comunidad.
Las actuales realidades de injusticia, de avances tecnológicos y los nuevos desafíos sociales y ecológicos, nos abren a una renovada urgencia por la evangelización y por la necesidad de aprender a vivir en un mundo en constante cambio. Buscaremos, pues, la conveniente formación, la pertinente capacitación personal y comunitaria, así como los modos más adecuados para poder llevar la Buena Nueva de Jesús y su misericordia a todas las personas, sin que nadie se sienta excluido del tesoro que Dios nos llama a compartir con todos.