La Fraternidad Verbum Dei, estructura y realiza su genuina identidad apostólica, contemplativo-activa a través de sus Centros Internacionales Católicos de Evangelización.
Son centros de vida evangélica donde reside la Fraternidad Verbum Dei y son a la vez lugares de Evangelización para todos los hijos de Dios.
Centros de Formación Verbum Dei
A la imagen de la Iglesia, Pueblo de Dios, los Centros de Evangelización están integrados por personas de todo estado y condición social, congregados por el Espíritu de Cristo con una misma y única vocación de evangelizar.
El Verbum Dei en la misma tarea de la Iglesia de Cristo y en estrecha colaboración con ella, no persigue más objetivo que la construcción, propagación y consolidación del Reino de Dios en el mundo. Estos centros se respirarán un clima evangélico sencillo, humilde y acogedor propio de Jesús de Nazaret. Nuestros centros de evangelización ofrecen ambientes de silencio, que ayuden a las personas al encuentro personal a solas con Cristo.
Centros de Formacion Verbum Dei
¿Qué son?
Así nos hemos sentido muchas veces a lo largo de esa pandemia… como Pedro y sus amigos despues de una noche de cansancio y vacío, sin respuestas y con hambre. Pero es allí que Jesús, con su mirada tierna, nos encuentra y el, hombre de su tiempo, nos enseña a vivir nuestro tiempo y a reaprender a pescar según las circunstancias. Es eso que queremos compartir en esta pequeña publicación: como Jesús nos ha ido animando a reaprender a echar las redes de la oración y de la misión, enseñándonos a usar las redes virtuales para SER red que comunica su esperanza en un mundo que tanto la necesita
Los grupos siempre han sido un refugio seguro para mí y durante la cuarentena se convirtieron en algo aún más positivo en mi vida.
Estamos estrechamente conectados entre nosotros y compartimos tanto el dolor como la alegría. Jóvenes: ¡somos imparables, por muchas pruebas que enfrentemos!
Estoy preocupado por el mundo y muchas otras cosas, pero sé con certeza que Dios nunca nos fallará.
Nuestra esperanza se basa en el amor perfecto de Jesús, por lo que hemos sido llamados a compartir ese amor con el mundo.