Comunidades evangelizadas y evangelizadoras. La dedicación al anuncio del Reino de Dios, con la vida y la palabra, tiene como consecuencia, para la FaMVD, la formación de comunidades cristianas insertas en el mundo49 y en comunión con las iglesias locales. Siguiendo el ejemplo de san Pablo, buscamos la formación y promoción de discípulos que contribuyan al desarrollo y continuidad de esas comunidades de vida cristiana y de misión. La intención de nuestra misión apunta, así, a una evangelización permanente en el mayor número posible de lugares y circunstancias. En esta tarea es imprescindible una labor conjunta de los miembros de la FaMVD, así como una colaboración con la iglesia local.
La vivencia de las primeras comunidades cristianas es nuestra inspiración. También, buscaremos que la mayor eficacia apostólica sea motor de nuestro dinamismo comunitario y apostólico, por lo que formaremos células vivas y nuevas comunidades misioneras que compartan con todos la vida de Dios.