Fieles a la llamada de Jesús, creemos que el anuncio de la Palabra de Dios, precedido y acompañado de la oración y el testimonio de vida, es el mejor medio para la propagación de la fe.
Nuestro ministerio de la Palabra tiene siempre como punto de mira acercar las personas a Cristo, en la medida de sus capacidades y posibilidades. Nuestra alegría llega a su plenitud37 cuando la persona conoce a Jesús por experiencia propia, aprende a orar y se decide a seguirlo.
Los métodos habituales de evangelización, más profundos y eficaces, que usamos en nuestro ministerio de la Palabra, son:
1. Los Ejercicios espirituales, para vivir la experiencia del amor de Dios, la transformación en Cristo y el compromiso por el Reino.
2. Las Escuelas de apóstoles que formaremos siguiendo lo más de cerca posible a Jesús en su misión concreta de vivir y predicar la Buena Nueva del Reino por todas las ciudades39, así como en su método y escala de valores.
3. Junto a estos medios del ministerio de la Palabra, emplearemos otros elementos esenciales del patrimonio carismático del “Verbum Dei”, entre los cuales destacamos: las Convivencias, las Escuelas de la Palabra, la predicación del Temario de Vida y Amor.
A través de estos métodos, ayudaremos a las personas para que aprendan a discernir la voluntad de Dios, a aspirar a la perfección en el amor y a predicar la Buena Nueva del Reino, según la condición y posibilidades de cada uno.
Buscaremos usar los mejores métodos y medios en nuestro ministerio de la Palabra. A la vez, no nos olvidaremos nunca de que ninguno de ellos “podrá jamás alcanzar la fuerza, convicción y vitalidad de la palabra viva, personal y directa del apóstol convencido y enamorado de Cristo”