Jesús nos llama a seguirle con el dinamismo propio de su misma vida y misión. Esto significa estar con Él hasta que toda nuestra vida esté unida a Dios, comprender y vivir lo que de Él aprendemos y experimentamos para anunciarlo a los demás. Nuestro anuncio conlleva la intencionalidad misionera de que las personas, a quienes enseñamos, enseñen a otros creando, entre todos, comunidades cristianas, fermento del Evangelio, en medio del mundo.
Cada uno de estos dinamismos, vividos de forma alegre, existencial y dinámica, es ya por sí mismo misión y en su conjunto realizan plenamente el objetivo de nuestra dedicación a la Palabra de Dios.
DINAMISMO MISIONERO
-Desde la oración
-Ministerio de la Palabra
-Testimonio de vida evangélica
-Formación de apóstoles
-Creación de comunidades