
JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD PANAMÁ 2019
Con el lema “He aquí la sierva del señor, hágase en mí según tu palabra” (Lc 1,38), el Pontífice invitó a los jóvenes a “descubrir lo que el Señor espera de nosotros y ser valientes para decir si”.
Las experiencias y testimonios de quienes participaron en la Jornada Mundial de la Juventud 2019 en Panamá coinciden en que fue un momento inolvidable en que se percibe la dimensión universal de la iglesia y su naturaleza misionera.
Las reflexiones que el Sumo Pontífice deja en el corazón de cada uno de los peregrinos hacen que se propicie el crecimiento personal y espiritual y al final sea una experiencia de fe con Jesucristo resucitado.
Desarrollo del Evento:
Lunes 21 de Enero:
Actividad Verbum Dei: Arrivo de delegaciones al evento. Misa de Bienvenida.
Martes 22 de Enero:
Actividad Verbum Dei: integración y presentación de delegaciones Eucaristía y Testimonios con Jóvenes.
Programación Oficial: Misa Campal de Apertura presidida por el Arzobispo de Panamá.
Miércoles 23 de Enero:
Actividad Verbum Dei: Ejercicio de integración Cristo Banderas.
Programación Oficial: Llegada del Papa (4.16 pm hora local) y recorrido local.
Jueves 24 de Enero:
Actividad Verbum Dei: Conociendo Ciudad de Panamá y su Canal Interoceánico.
Programación Oficial: Ceremonia de Acogida al Papa Francisco en el Campo de Santa María La Antigua. Bienvenida de Jóvenes en varios idiomas. Presentaciones Artísticas.
Viernes 25 de Enero:
Actividad Verbum Dei: Integración siguiendo la ruta del Papa.
Programación Oficial: Mañana Liturgia Penitencial con Jóvenes privados de la libertad. Tarde Viacrucis y Meditación en el Campo de Santa María La Antigua.
Sábado 26 de Enero:
Actividad Verbum Dei: Recorrido de Integración y Vigilia.
Programación Oficial: Mañana Adoración con sacerdotes, personas consagradas y movimientos laicos. Tarde adoración eucarística en el Campo San Juan Pablo II-Metro Park.
Domingo 27 de Enero:
Actividad Verbum Dei: Unidos con el Papa. Preparando el regreso a casa.
Programación Oficial: Misa Campal y Ceremonia de Clausura con los mismos espectadores del sábado quienes pernoctaron en el Campo San Juan Pablo II. Posteriormente varios encuentros locales. Finalizando la tarde ceremonia de despedida en el Aeropuerto Internacional de Tocumen. Salida del Papa (6:28 pm hora local)
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Familia Verbum Dei, recuerdos y testimonio de su participación:
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Testimonio 1:
MARIA ISABEL GARRO LÓPEZ (Discípula VD Medellín)

Tengo 18 años y soy discípula de la comunidad desde antes de nacer básicamente. Gracias a Dios, tuve la oportunidad de embarcarme en esta aventura de vivir el encuentro mundial de jóvenes Verbum Dei, que nunca había experimentado, junto con la JMJ, que también fue la primera vez, además de mi primera salida del país; un poco de muchas primeras veces me regaló Dios en este tiempo. Y pues, les cuento que antes del viaje siempre estuve muy motivada para ir, me emocionaba mucho la idea del encuentro VD y poder conocer un nuevo país y nuevas personas, culturas distintas y hasta me entusiasma el pensar cómo iba a ser por ejemplo la comunicación entre tantos dialectos distintos, porque no era solo cuestión de otro idioma, sino que aunque hubiéramos muchos hispanohablantes, las diferencias en el vocabulario, en la fluidez y el acento son muy grandes.
Pero esta era mi principal motivación, ir a la aventura de explorar algo nuevo. Y tengo que decir que por supuesto Dios no me defraudó, me permitió vivir una experiencia excepcional de encuentro multicultural y de esa sensación de familia aún en medio de las enormes diferencias. Dios me regaló una preciosa experiencia de cuerpo místico y me hizo ver que en definitiva es posible, que no es utopía vivir el Reino aquí y ahora, como nos decía el Papa, porque somos el ahora de Dios. Entonces era impresionante el andar por la calle y que toda la ciudad estuviera en sintonía con la JMJ, todos los carros pitaban, la gente gritaba, saludaba y todos se mostraban alegres por la llegada de los peregrinos. Además era como si nadie fuera desconocido, tú podías montarte al metro y de repente encontrarte hablando con gente de países y continentes diferentes sin ningún problema.
Fue una experiencia de fraternidad muy fuerte que tuve, de vivirnos como el Cuerpo de Cristo y ver que realmente lo somos con nuestros diversos carismas y esto precisamente porque nos une el lenguaje del amor que es universal.
Pero Dios no quiso quedarse solo ahí, solo en satisfacer mis expectativas; sino que, como ya sabemos, a Él le gusta romper todos nuestros límites y se valió de esta vivencia para hacerme decir nuevamente «Heme aquí». Y me ayudó mucho a concretar lo que había estado orando antes de llegar a Panamá.
Un par de semanas antes había estado con la cita de Éxodo 3 especialmente los versículos del 7 al 9, que es Moisés que se encuentra con Dios por medio de la zarza ardiente y allí Dios le empieza a decir que Él ve el clamor de su pueblo, que conoce sus sufrimientos y que no es indiferente, le dice que Él quiere liberarlos y precisamente le está contando eso que ve a Moisés. Entonces para mí era escuchar a Dios que me decía “Mira, es que yo te he escogido a ti para revelarte las necesidades de mi pueblo, te he dado oídos a ti para compartirte su clamor, para expresarte el motivo de su llanto y decirte que no soy indiferente”. Y hasta ese momento para mí era un reconocer que Dios quería hablarme y quería mostrarme cómo actuar ante la realidad de mis hermanos y me invitaba a hacerlo primeramente a través del fortalecimiento de la oración porque entendía que era allí donde Él agudizaría mi oído para hacerme escuchar el clamor de mis hermanos.
Entonces ya en Panamá, durante el encuentro de jóvenes y la JMJ, fue un realmente apropiarme de esa llamada de Dios y no solo quedarme en «ah sí, qué chévere, Dios quiere contarme lo que sufren mis hermanos»; sino para ir más allá y reconocerme como respuesta ante ese clamor. Fue un vivir y adueñarme de ese «Heme aquí» que dio Moisés y que también dio María al plan Salvador de Dios y decirle con mis propias palabras. “Padre, aquí estoy, dispuesta a escuchar tu voz y ser respuesta para el dolor de mis hermanos”. Y finalmente entendía de parte de Dios, ese deseo suyo de que esa experiencia de Reino y de ser uno solo en el Cuerpo de Cristo pudiera llevarla a cada uno de mis ambientes. Que con la oración me pudiera hacer más sensible a su voz para verlo también en mis hermanos todo el tiempo y desde mi cotidianidad atender con amor, valentía y prontitud a su llamada.
Y con esa motivación he llegado y definitivamente la Palabra de Dios es viva y eficaz y me ha permitido ver esta promesa de Reino posible aquí y ahora. Y aunque ustedes no hayan podido ir a vivir esa misma experiencia, aquí estamos nosotros para dar fe de nuestra esperanza y a decirles que no se preocupen, trabajen por el Reino en el día a día, que sí que sabemos de Quién nos hemos confiado.
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Testimonio 2:
JONATHAN GUERRA (Discípulo VD Medellín)

Que bueno es compartir con ustedes lo que compartió San Pablo con sus discípulos “Dios cumple siempre sus promesas” 1 Cr 1:9. Y es que en esta frase podría yo resumir mi Jornada Mundial de la Juventud.
En los pasados ejercicios espirituales la trinidad hacia una alianza conmigo. ÉL ponía en mi corazón la cita de Isaías 42, 6-7 e Isaías 49,6, y me hacía entender que me pondría como luz de las naciones para que su salvación alcanzará hasta los confines de la tierra; para abrir los ojos a los ciegos, para sacar del calabozo al preso, de la cárcel al que vive en tinieblas. Esta palabra se ha cumplido en la JMJ.
Durante el encuentro VD en Panamá la trinidad ha querido que diera la charla de llamamiento y allí comprendía lo de esta cita. Era la primera vez que predicaba para tantas personas que no Vivian en mi país de origen, y ver esas banderas de diferentes naciones, que oleaban mientras les compartía lo que entendía de Dios, llenaba de paz y gozo mi alma. Era yo un instrumento para las naciones para que tuvieran pues un encuentro real con Jesús durante la JMJ, esta no se quedara en un objeto de colección, como una experiencia más, y así pudieran pues responder al llamado de Jesús ante las diferentes realidades que viven en sus países; inmigración, violencia, ríos de sangre y muerte; no solo física sino también espiritual.
Otra de las promesas que se ha cumplido para mí en la JMJ es la de ser los pies de Jesús. En eso hemos quedado ÉL y yo, que debido a mi timidez yo sería sus pies y ÉL sería mi boca. Creo que se lo ha tomado muy apecho pues me ha hecho caminar muchísimo, de 12 a 15 km diarios. Al parecer a Jesús le gusta caminar mucho… Pero lo cierto es que Él ha sido pues mi boca durante ese compartir en la charla de llamamiento.
En cuanto a los encuentros con el PAPA se me quedan dos momentos, uno durante la Eucaristía de Envió “Ustedes, queridos jóvenes, ustedes son el presente. No son el futuro, ustedes, jóvenes son el ahora de Dios”. Frase que decía el PAPA que ha resonado en mi corazón. Y el otro, que se complementa con este, el del viacrucis; donde meditábamos un poco las diferentes realidades de los países americanos. Este último momento fue muy especial, pues era escuchar estas realidades y ver al frente a un grupo de Jóvenes con la bandera de su país que lo estaban sufriendo. Nosotros somos el ahora de Dios ante estas realidades.
Le preguntaba durante el encuentro mucho a Jesús; ¿Por qué hemos venido hasta Panamá? ¿Qué fin tiene este encuentro? ¿No puedes mostrarme o hacer que viva lo mismo en Colombia? Y la respuesta que llegaba a mí era:
Hemos ido para que seas luz de las naciones, hemos ido para que seas instrumento promotor de encuentros conmigo, hemos ido para que veas que cumplo mis promesas, hemos ido para que te percates de que hay muchas realidades que necesita de ti, de tus hermanos, muchas realidades que necesitan que el amor sea más fuerte que la muerte, hemos ido a hacer un poco de ejercicio y que verdaderamente fueras mis pies; hemos ido para que veas que he sido fiel…
Ahora sea pues fiel tú.
En cuanto a mí, después de este encuentro, quiero ser fiel, quiero responderle ¡Heme Aquí!; Hágase en mi según tu palabra.
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Testimonio 3
MARIA EUGENIA LARGO (Discípula VD Bucaramanga):

Lucas 1, 38 – dijo María yo soy la servidora del señor hágase en mí tal cómo has dicho. Mejor lema no podemos tener para esta jornada que acabamos de vivir en Panamá. Hágase en mí señor ahora tus sueños en tu tiempo a tu manera con tus colores con tu sabor y como dijo el Papa Francisco aquí estoy para darle carne a tus planes.
Dios ha estado grande con nosotros y estamos alegres Filipenses 1,6 el si más grande de toda la historia y trascendente es el de María ahora Dios que empezó el Sí en cada participante de La JMJ lo continuará hasta llevarlo a feliz término.
Valió la pena el desacomodar nos para experimentar la humanidad tan diversa que hay en el mundo, en verdad el lenguaje universal es el amor; Amor hecho sonrisa amor, hecha mirada, abrazo, porque esto supera cualquier diferencia idioma.
Gracias querida familia Trinitaria por llevarnos a Panamá para palpar a una iglesia viva una iglesia con alegría y con muchas fuerza que palpita en cada comunidad.
Gracias por dejarnos experimentar el amor y la generosidad del pueblo panameño fueron muchos los gestos de cariño y acogida que recibimos.
Tengo que reconocer que me rescató Dios de la desesperanza que tenía en mí y en la juventud Definitivamente hay muchas buenas familias en el mundo que han sido cuna de tantos jóvenes y seres humanos que somos capaces de dar amor y de servir con gran generosidad.
Somos familia misionera Verbum Dei y una vez más Dios nos confirma que no estamos solos que hay muchos a quienes él está llamando y esa suma de talentos Y ese sí de nosotros hará seamos más hermanos y constructores del Reino de Dios.
Participar de una jornada Mundial de la Juventud significa , abrir la mente significa que Dios es más allá de nuestros limitados esquemas y es dejarnos entusiasmar por los planes majestuosos de nuestra Trinidad y María han pensado para mi bien, el de Verbum Dei y la Iglesia. De ninguna manera perdernos el ver actuar al Espíritu tan creativo y providente. Vale la pena decir Si con la Virgen María.
Mayu. Colombia.
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Testimonio 4
CARLOS ANDRÉS SÁNCHEZ VÉLEZ (Discípulo VD)

He aquí la sierva del señor, hágase en mí según tu palabra (Lc 1,38)
En el momento en que, después de seguir vía internet detenida y atentamente cada una de las actividades llevadas a cabo en la jornada mundial de la juventud en Cracovia 2016, se anunció que la próxima jornada sería en el país de Panamá inmediatamente nació en mí el deseo de poder asistir. Recuerdo el haber cerrado mis ojos y pedirle a Dios que me diera la gracia de asistir.
El tiempo fue pasando y la verdad esta idea, en la medida que le daba prioridad a otras situaciones en mi vida, se fue diluyendo, aun así estoy seguro que mi corazón seguía anhelando el poder estar allí. Llegó el año 2018 y ya se empezaba a escuchar con más intensidad este magno evento, es en febrero de este año es donde tengo la gran alegría de acercarme a la familia misionera Verbum Dei y empiezo a beber de esta espiritualidad que llega a mí como una fuente de agua viva, a saciar una sed que albergaba en mi corazón por mucho tiempo.
Cuando supe que se haría un encuentro de jóvenes Verbum Dei en el marco de esta JMJ, me llamó más aún la atención poder asistir y de inmediato me puse modo encuentro V.D y JMJ. Con algunas dificultades, pero evidenciando en cada una de ellas la mano de la divina providencia fue posible pode estar allí.
Recuerdo que a nuestra llegada se respiraba un ambiente festivo, la acogida de los panameños al bajarnos del avión no se hizo esperar y la alegría hacia que nuestros corazones latiera con más fuerza. Al llegar al encuentro con los demás hermanos V.D hicimos una actividad por grupos y una indicación fue que nos deseáramos algo, yo les dije: deseo que se sientan muy amados y que sus corazones rebocen de amor durante estos días y estoy seguro que así fue.
Se evidenciaba en cada rostro, en la luz que emanaba de sus ojos, en la sonrisa, en la sonoridad e intensidad de su voz al cantar con el alma, en sus rodillas que tocaban el piso en actitud de adoración, en sus brazos dispuestos a abrazar, a aplaudir, a levantar. En sus pies con el deseo de dar paso a paso para ir al encuentro del otro, de Pedro, de Cristo, de María. Yo lo viví y lo experimenté y mientras estos días pasaban tan felices como rápidos, cada instante era una declaración de Amor de la trinidad para mí, para cada uno de sus hijos.
Son muchos los frutos que se pueden recoger de estos inolvidables días, pero los que más puedo resaltar son: El vivir la unidad, recordando las Palabras del Maestro al decir “para que todos sean uno. Como tu Padre en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado” (Jn 17,21). Y creí firmemente que este encuentro, como el mismo papa lo dijo “juntos en Panamá, la JMJ es otra vez una fiesta de esperanza para la Iglesia toda, y para el mundo, un enorme testimonio de fe”, fue y sigue siendo un signo visible del Reino, de una Iglesia que palpita y transmite vida.
Por otro lado este encuentro renovó en mí el deseo ferviente de servir al cuerpo de Cristo, a no quedarme paralizado, por el contrario así como María a donarme todo, sin reservas para que la historia de salvación se siga escribiendo y cada vez sean más los que se unan a Jesús en el deseo de imitar su vida y obra.
De esta manera también fijé mi mirada más detenida y con más profundidad en el SI de nuestra Madre María, en su significativa e importante valentía, en su confianza desbordante y su amor indescriptible, ella la “influencer de Dios” me plantea de frente un reto, decir si, no tener miedo, confiar con todo y en todo y decir siempre y a cada momento, aquí estoy, heme aquí Señor dispuesto a hacer lo que me pidas.
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AUDIOS CON OTROS TESTIMONIOS Y PRINCIPALES PALABRAS PRONUNCIADAS POR EL PAPA FRANCISCO EN LA JMJ 2019
Especiales Radio Verbum Dei
Como parte de la presencia Verbum Dei en la Jornada Mundial de la Juventud, queremos compartir cuatro audios que Radio Verbum Dei emitió en informes especiales y en los que encontrarás las actividades, testimonios y experiencias que los Jóvenes y Familia Verbum Dei presentes en Panamá quisieron compartir, además de apartes de las principales palabras que el Santo Padre dejó en este Encuentro Mundial.
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Testimonios Audio en Panamá: Yuri Catalina (Colombia), María Isabel Garro (Colombia), Angélica Grajales (Colombia), Benjamin (Singapur), Miguel (Bélize), Alexis (Honduras), Tomas (Honduras), Diana (Bogotá), Jose Antonio Páez (Costa Rica), Pablo (España), Alejandro (España), Carolina Quijada (Panamá), Armando Sánchez, Daniel Fonseca (Colombia), Angélica (Reino Unido), Jose Angel (México), Hermana Margarita, Jesús Hinojosa (Panamá), Ariano de Hinojosa (Panamá), Bianca Hinojosa (Panamá), Alexis (Honduras), Lucas (Reino Unido), María Eugenia Largo (Colombia), María Eugenia Largo (Colombia), Noel Campos (Singapure/Colombia), Angela Gómez (Colombia), Daniela, Alejandra, Sofia, Gaby, Fátima, Majo, Gabriela, Ximena, Maria Eilene, (Guatemala), Miguel (Chile), María Rendón (Guatemala), Susy Vera (Misionera Ecuador).
Servicios Informativos Radio Verbum Dei: Elena Flórez Arboleda y Sergio Arango (Colombia) Laura Noguera, Yolanda Barajas, Luz Rodríguez, Dante Aligeri.
Reseña Web: Andrés Camargo Salcedo (Colombia).
Fotos: Daniel Fonseca, Noel Campos, Ángela Gómez, Abraham Mora.








































































































































