
Aunque sólo estuvimos 4 parejas, podemos decir que Dios no se guarda nada para si. Y quizá casi que Dios quiso un encuentro en privado con cada uno.
Los niños como siempre muy bien acompañados por Albita, quien esta vez contó con el apoyo de Andrea, Oscar y Doris; ellos aprendieron que también son la luz del mundo desde sus pequeños actos.
Las parejas compartimos a la luz de una cita bíblica lo que significa ser luz en el mundo en medio de grandes desafíos.
Al final un delicioso ágape y la cita de Marcos 7, 24-28 para trabajar y orar hasta el encuentro del 4 de agosto.
Como siempre Liliana y Herminia estuvieron geniales con su acompañamiento.
Gracias Señor porque sueñas unas familia según tú corazón.
Reseña: Edwin Huérfano
Colaboración Fotos: Alejandro Fonseca, Andrea Reina

