
Durante cuatro noches, se reunieron algunos discípulos de la comunidad de Bucaramanga para reflexionar, meditar y orar en un espacio en el que la experiencia personal se unió a la bendición de discernir y conocer lo que Dios quiere de nosotros.

Durante cuatro noches, se reunieron algunos discípulos de la comunidad de Bucaramanga para reflexionar, meditar y orar en un espacio en el que la experiencia personal se unió a la bendición de discernir y conocer lo que Dios quiere de nosotros.




