EJERCICIOS ESPIRITUALES- Chile

EJERCICIOS ESPIRITUALES- Chile

Les compartimos las últimas pautas –a modo de oración- que se predicaron en los Ejercicios Espirituales de febrero 2019 en Chile que se convirtieron en el resumen de la experiencia vivida en eclesialidad, con las misioneras de Argentina, Brasil y Chile, y los misioneros de Chile.

“Hace casi un mes viniste (Señor) a buscarnos ahí donde estábamos cada uno, y nos diste tiempo para ir situándonos en Vos, bajando el volumen a situaciones, velocidades, personas…, y poco a poco, fuimos entrando en tu corazón, en tus deseos, y en tu ilusión con estos días: REDESCUBRIR EL REGALO DE ESTA HERENCIA. Poco a poco, fuimos entrando en Vos, escuchándote serenamente… Y el quehacer fue dando paso al encuentro, y el encuentro a la relación, a los diálogos…, al Amor.

Hemos ido gustando el sabor de esa ORACIÓN MISIONERA DE CALIDAD de estar atentos al interior, escuchando y comprendiendo los susurros de tu Espíritu, que nos han ido llevando al fondo de esa alfarería para escuchar ahí tus palabras. Y ahí, en lo secreto de la alfarería, no solo te hemos visto trabajar en nuestra vida, 24 horas, incluso de noche, sino que también te hemos descubierto amándonos, amándonos mucho, a cada uno y al Verbum Dei, tu perla preciosa. Hemos visto tu empeño, tu esfuerzo, tu insistencia, tu ternura, para que brille nuestro ser Verbum Dei y nos puedas poner sobre el celemín de nuestros países, para alumbrar a todos los de la casa.

Y nos hiciste soñar, mi Dios, nos hiciste soñar de nuevo con la herencia recibida, y nos apasionaste con recuperar con radicalidad los sueños originales; refrescamos tu llamada, y los recuerdos se hicieron experiencias actuales, y en todos ellos, estabas Vos ilusionándonos de nuevo con este carisma, con esta herencia, que tuvimos un poco “olvidada”, tratando de acomodar nuestra tienda asegurando las clavijas después del terremoto de la división.

Pero te tomaste tu tiempo y, como con Zaqueo, no pasaste de largo ante este Verbum Dei, y viniste a buscar y salvar lo que teníamos perdido en esa oscura alfarería. Y en esa alfarería de nuestro corazón nos ayudaste a sacudir todo lastre, a desempolvar algunas de esas piezas algo olvidadas como radicalidad afín, mayor eficacia apostólica, ser punta de lanza, profetismo, valentía, itinerancia, expansión, audacia…

¡Cuánto bien nos ha hecho estar estos días con Vos en esta alfarería de los ejercicios espirituales; y dejarte modelar y afinar nuestra consagración a Vos, en este hermoso carisma!

Vos sabés que no nos es fácil estar abiertos a tu dinamismo, pero cuando nos abrimos, ¡cuánto nos hablás! Y ¡cuánto nos dijiste en estos días a través de estas “MISTERIOSAS MEDIACIONES” de la ordenación de Rómulo y el incendio! Verdaderos Pentecostés que nos hablaron de la fuerza que tiene una vida convencida y enamorada de vos, y apasionada por tu Reino; y de la fuerza que tiene una comunidad cuando, comulgando con tu intencionalidad, VAMOS TODOS A UNA.

Con cuánta delicadeza, Trinidad querida, nos fueron levantando la mirada y nos fueron hablando de nuestro mundo, tu mundo, por quienes nos piden que afilemos la espada de nuestra predicación (¡cómo creerán si nadie les predica!); y por quienes nos pedís que formemos relevos que nos ayuden en la expansión del Evangelio hasta que nuestras comunidades sean fuego, puro fuego, que propague tu Palabra a tiempo y a destiempo.

 ¡¡GRACIAS!! ¡GRACIAS, SEÑOR, PORQUE ES LA HORA DE SER VERBUM DEI, Y ESTAMOS MUY ORGULLOSOS DE SERLO!!