



Here I am, send me // Aquí estoy, envíame (Is 6,8)
Con motivo del Domingo Mundial de las Misiones o Domund 2020, Rodrigo Carrizo; Presidente del la Fraternidad Misionera Verbum Dei, nos comparte su mensaje.
FORMACIÓN ONLINE DE LMC

Los pasados meses de junio y julio se ofrecieron unas formaciones para los Laicos misioneros consagrados (LMC) de la FaMVD. Esta misma formación se hizo en dos tandas: una del 22 al 27 de junio y la otra del 20 al 25 de julio. Ha habido una gran participación; en total han participado 74 LMC. Los temas que se dieron son aquellos que los mismos LMC pidieron en un cuestionario que hicieron. Sin duda, ha sido un tiempo de gracia, que ha marcado a todos los LMC.
Los frutos principales de estas jornadas de formación han sido los siguientes:

Una de las propuestas principales que se pidió con unanimidad, ha sido nombrar un equipo coordinador de LMC a nivel internacional para poder coordinar actividades comunes a nivel internacional. Este equipo es necesario para poder canalizar inquietudes, proyectos, y actividades comunes para los LMC, como, por ejemplo: formaciones, ejercicios espirituales, misiones, etc.

Internet pornography is said to be the fastest growing addiction in the world. It has become the new pandemic. The Catholic Bishops’ Conference of the Philippines noted, “Given the all-pervasiveness of the Internet, it should not be surprising that pornography has invaded our homes, workplaces, schools, and churches.” For the majority of people, including adolescents, porn viewing is another new normal, as we note with alarm the average age for first watching porn is just eight years old. The Filipino Bishops again underline that, “these young people are the future husbands and wives, fathers and mothers, of our nation, whose capacity for self-giving love has been deeply wounded.”
Seeing the urgent need to tackle this topic, James McTavish gave a formation titled “Clean eyes, pure heart – the dangers of Internet pornography” through a prepared video, and a question and answer session. The participants were University students in the apostolate of the Verbum Dei community in Sydney, as well as young adults from the Ryde Gladesville parish, led by our Verbum Dei missionary there, (and newly ordained Deacon!) Steve Drum. His brother Dan was also able to join, along with some misioneros from Quezon city – Gelo, Rudy and Iwao.
As the Catechism of the Catholic Church (CCC) teaches, pornography offends against chastity, does grave injury to the dignity of its participants (actors, vendors, the public), and is a grave offense (see CCC n. 2354). Its effects are so widespread that it has become a structure of sin., and as an evangelizing community, Verbum Dei desires that “the Word may have an impact on the unjust structures of the world in order to transform them according to the Kingdom of God” (Verbum Dei Constitutions, n. 55).
Let us all do our part to deter our brothers and sisters from watching porn, which is known as the “new drug” (see https://fightthenewdrug.org/ for helpful resources to fight against this issue). And may we endeavor that in “in the world of the internet, which enables billions of images to appear on millions of screens throughout the world, the face of Christ needs to be seen and his voice heard” (Pope Benedict XVI, Verbum Domini, no. 113).
The various participants enjoyed to discover more about the Married couples branch in the Verbum Dei Missionary Fraternity, as well as the difference between married couples in the Verbum Dei Missionary Family. The couples were also reminded that when the Lord wants to entrust a mission to us, he prepares us to do it well, and our response must be a process of purification, a process of discernment, a process of obedience, a process of prayer (Homily, Pope Francis).
The invite to “extend your love” arises from the call in the prophet Isaiah (54:2): “Enlarge the space for your tent, spread out your tent cloths unsparingly; lengthen your ropes and make firm your stakes. For you shall spread abroad to the right and to the left; Your descendants shall dispossess the nations and shall people the desolate cities.” It is a call from the Lord for the couples to extend their hearts, to extend the boundaries of their immediate family to embrace countless children of God who are wandering around without a true knowledge of who they are, or what their life is for.
Resti and Cecilia, a couple participant from Luzon shared:
“I have the fruits of peace and joy. I am inspired by the generous landowner who never tires of reaching out, and sharing that great love. I want to respond to that love” Resti
“To say “yes” is an act of trusting God. We feel called to go through the one-year discernment. We have a great appreciation for Verbum Dei and the journey ahead.” Cecilia
En este mes de la biblia, queremos recordar las palabras que nos dirigió el Papa Benedicto XVI en la exhortación apostólica Verbum Domini, y más aún en estos tiempos difíciles que nos ha tocado vivir al afrontar cada uno los efectos de esta pandemia, conviene renovar nuestra fe y nuestra relación con la Palabra de Dios ayudados por los documentos de la Iglesia. En este documento el Papa nos recuerda que a lo largo de toda su historia, el Pueblo de Dios ha encontrado siempre su fuerza en la Palabra divina, por tanto en medio de las vicisitudes, que atravesamos en este último tiempo iluminados por ella podemos recuperar la esperanza y el vigor para superar la prueba.
Esta escucha de la Palabra es un don de Dios; nos dice el Papa: “Dios nos ha hecho a cada uno capaces de escuchar y responder a la Palabra divina. El hombre ha sido creado en la Palabra y vive en ella; no se entiende a sí mismo si no se abre a este diálogo. La Palabra de Dios revela la naturaleza filial y relacional de nuestra vida. Estamos verdaderamente llamados por gracia a conformarnos con Cristo, el Hijo del Padre, y a ser transformados en Él”. (VD. Nº22)
La experiencia común en este tiempo está caracterizada por sentimientos como el miedo, la angustia, la incertidumbre y en muchos el dolor por la pérdida de familiares y amigos, y todo ello nos lleva a plantearnos muchas veces aquellas preguntas existenciales sobre el sentido de la vida y el sufrimiento, y frente a momentos como estos el papa aconseja el anuncio la Palabra de Dios a todos los que padecen sufrimiento físico, psíquico o espiritual, pues, “mientras la palabra del hombre parece enmudecer ante el misterio del mal y del dolor, y nuestra sociedad parece valorar la existencia sólo cuando ésta tiene un cierto grado de eficiencia y bienestar, la Palabra de Dios nos revela que también las circunstancias adversas son misteriosamente “abrazadas” por la ternura de Dios.
La fe que nace del encuentro con la divina Palabra nos ayuda a considerar la vida humana como digna de ser vivida en plenitud también cuando está aquejada por el mal. Dios ha creado al hombre para la felicidad y para la vida, mientras que la enfermedad y la muerte han entrado en el mundo como consecuencia del pecado (cf. Sb 2,23-24). Pero el Padre de la vida es el médico del hombre por excelencia y no deja de inclinarse amorosamente sobre la humanidad afligida. El culmen de la cercanía de Dios al sufrimiento del hombre lo contemplamos en Jesús mismo, que es Palabra encarnada sufrió con nosotros y murió. Con su pasión y muerte asumió y transformó hasta el fondo nuestra debilidad” VD Nº106
Por otro lado en cuanto a la transmisión del mensaje evangélico, los Padres sinodales han recomendado un conocimiento apropiado de los medios de comunicación social, poniendo atención a su rápido desarrollo y alto grado de interacción, así como a invertir más energías en adquirir competencia en los diversos sectores, particularmente en internet. La Palabra divina debe llegar no sólo a través del lenguaje escrito, sino también mediante las otras formas de comunicación. VD Nº113
Acerquémonos pues de manera personal y comunitaria a la Palabra, pues en ella está la vida, en ella podemos ser recreados y reengendrados a una vida nueva, arriesguémonos a compartirla y darla con mucha fe para que los otros encuentran el aliciente a sus necesidades físicas y espirituales.
Artículo central.
Espiritualidad bíblica de la nueva generación.
Comprende fácilmente siete aspectos a tener en cuenta en la centralidad de la Palabra.
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Testimonio Perú Trujillo
Empezaba dando gracias a Dios por el regalo de mi vida, por tantos detalles de Amor que me permiten amarlo y corresponderlo. Estos Ejercicios Espirituales virtuales ha marcado un antes y un ahora con una respuesta muy concreta que me anima y me permite seguirlo y escucharlo en una diálogo cercano que no es ajeno a mi vida, porque es mi Padre y la invitación que me hace es que mis hermanos también puedan conocerlo cada día ir mar adentro en algo muy concreto al llamado sin tener miedo, ni tristezas, ni vergüenza ser esos mensajeros, cartas vivas de la Palabra de DIOS. Palabra que hemos recibido y que ya germinó en estos tiempos difíciles nos envía a pastorear, es tiempo de dar fruto y no tener miedo porque él nos acompaña y capacita en el amor y la humildad así pues, nos configura, ser un Cristo como él, por medio de la fe y confianza, somos testimonio del llamado de Jesús vivo y presente pues nos quiere como miembros de la familia Verbum Dei, salir de nuestra zona de sola escucha y corresponder a ese SI misionero en estos tiempos difíciles, también me entrega a su madre como modelo de humildad, servicio y compañía maternal.
Milagros García Cervera.
Saludos cordiales

DÍA SÉPTIMO
Domingo 06 de Septiembre de 2020
ID Y HACED DISCÍPULOS ENSEÑÁNDOLES A GUARDAR…
Jesús una vez resucitado se aparece a los discípulos y les da una misión. Dice la Palabra se acercó y les habló (Mt 28,18). Llama la atención estos gestos de cercanía de Jesús con sus discípulos que habla de que no les ve como funcionarios de algo que tienen que cumplir simplemente, sino de amigos en los que puede confiar.
¿Cuál es la misión que Jesús les está confiando a los discípulos?
Vayan y hagan discípulos entre todos los pueblos, bautícenlos consagrándolos al padre al hijo y al Espíritu Santo (Mt 28, 19). En otras palabras sería: amen como yo les he amado, vayan y amen como yo les he amado y hagan que otros amen, hagan que los demás se sientan, se sepan y se vivan como hijos de Dios y como hermanos de todos.
Para vivir esto necesitamos haber experimentado en nuestra vida el derroche de su amor, su vida dentro de nosotros.
Cuando Jesús nos pide esto es porque ya nos ha dado su mucho amor, ya ha puesto su amor en nuestra vida, sino, no nos lo pediría. Él no nos pide lo que antes no nos lo ha dado primero.
Esto me hace recordar el pasaje de la multiplicación de los panes y los peces, cuando les manda a los discípulos a repartir entre la multitud, primero hace el milagro, llena las canastas de panes y peces y luego le dice a los discípulos: “ahora repartan a la gente” (Mc 6, 41). Así cuando nos dice vayan y hagan discípulos es porque ya nos ha dado el amor para compartir, y las palabras para dar, el mensaje para predicar. Nos lo tenemos que creer, que no viene de nosotros la vida que estamos llamados a dar a muchos.
Y alegrarnos por esta confianza tan grande: estamos llamados a despertar a las personas a su dignidad de hijos e hijas de Dios para que la vivan en plenitud. ¿Cuánto se levanta una vida cuando empieza a vivir desde su dignidad de hijo e hija de Dios?, recupera su valor como persona. ¡Cuánta falta hace en estos tiempos que en nuestra sociedad se viva, se mire a las personas desde esta dignidad!
Enséñenles a guardar todo lo que yo les he mandado (Mt 28, 20), así como María guardaba todo en su corazón. Guardar: es cumplir, poner en práctica todo lo que hemos aprendido del maestro. María vivió en la práctica muchas cosas que aprendió en la relación con Dios y en la convivencia con su hijo. Aprendió a vivir en la confianza y en el abandono en Dios. Aprendió a hacer la voluntad de Dios hasta las últimas consecuencias y eso nos lo enseña también a nosotros.
¿Qué es lo que María te quiere enseñar a guardar en este tiempo?, Quizá la certeza de que Jesús hoy y ahora está con nosotros como lo dijo a los discípulos “Y he aquí que Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28, 20). María se creyó las Palabras del ángel “Alégrate, el Señor está contigo” (Lc 1, 26) y eso lo guardó en su corazón, lo puso en práctica y por ello no dudó en ir donde su prima Isabel y anunciar la Buena Noticia de Dios, infundir el Espíritu que en pocas palabras es transmitir la fe.
Por: Mónica Narvaez
DÍA SEXTO
Sábado 05 de Septiembre de 2020
RECONCILIACIÓN CON MI CONSAGRACIÓN BAUTISMAL
En toda esta semana nos hemos sumergido en la Trinidad con y como María, nuestra misión requiere ser conscientes de esta vivencia activa, porque solo así podemos tener la mirada y el corazón lleno del Padre, la obediencia de Jesús y el impulso del Espíritu, para llegar a cada uno de los que nos confían, familia, apostolado, comunidad, llamados a vivirla desde nuestra consagración bautismal y es que esto supone una presencia activa y permanente de la Trinidad en nosotros como María, “Llena de gracia” (Lc 1, 28) llena de Dios, Señor ¿cómo vivir lleno de ti durante mi día?, una clave para lograr esto es mantener un constante ejercicio de oración en tiempo real, preguntarle a Dios, ¿cómo quieres que viva eso?, dile ¿Qué piensas de esto? o como María ¿Cómo será esto? el día de hoy la invitación de Dios la hace por medio de Jesús PERMANECE EN MÍ (Jn 15,4) Así María solía escuchar a Dios y pasar todo su tiempo con Él. La Palabra de Dios era cercana a su corazón no le era indiferente, esa familiaridad con la Palabra le hacía permanecer en él.
Y es que permanecer en Cristo significa permitir que su Palabra dirija nuestra voluntad y transforme nuestra mente, para “Permanecer en Su Amor” (Juan 15:9), implica que nosotros como discípulos Verbum Dei, llenemos nuestra vida en el Amor, solo permaneciendo en Él, recibimos UNA VIDA ABUNDANTE, Discípulos, Misioneros, Misioneras, Matrimonios Misioneros, Apóstoles que reciben esta vida abundante y que de igual manera transmiten esta abundancia en la vida de los demás, para esto hemos sido consagrados desde nuestro bautismo, somos hijos de Dios y estamos todos injertados en el cuerpo de Cristo y depende de ti transmitir o no la vida, desde nuestra oración, nuestros gestos con el otro, nuestro compromiso y testimonio de vida.
En el número 5 de nuestro documento Identidad y Misión claramente dice eso “En la FaMVD intentaremos que nadie se sienta excluido” todos injertos en un solo cuerpo, donde todos somos fermento que tendrá el poder de transformar en las realidades donde cada uno vive. Es cierto que en nuestra sociedad actual buscamos continuamente atajos para no enfrentarnos a la realidad que nos rodea y no nos gusta, en esta pandemia hemos experimentado el sufrimiento de nuestros hermanos… Pero Jesús no pasa de largo, el espíritu está revoloteando dándonos la creatividad para evangelizar y llegar a nuestros hermanos, ¿cuáles son esas ideas, esas concreciones? Él siempre se compromete con tu vida y con cada célula de su Cuerpo herido, le duele que hoy no experimentes todo el amor que puedes dar, que sólo Él te brinda en cada detalle. ¡No podrás hacer otra cosa más que agradecérselo cuidando a otros! esa es la llamada en este carisma Verbum Dei, llegar a los más que podamos, el amor del Padre, el diálogo constante con Jesús, la voz del Espíritu Santo y la mirada atenta de María, hacen que nuestra oración tome fuerza y compromiso en nuestra misión.
¿Qué miembro del cuerpo de Cristo eres hoy?
¡Señor, dame sensibilidad para verte en mis hermanos y usar la creatividad que me das para llegar a ellos!
Por: Jorge Pérez
DÍA QUINTO
Viernes 04 de Septiembre de 2020
SUMERGIDOS EN LA COMUNIÓN DEL ESPÍRITU SANTO
Para este día, la invitación es sumergirnos en la comunión del Espíritu Santo. Es decir, deleitarnos de la presencia de la tercera Persona de la Santísima Trinidad en nuestra vida. Aquel que “Escruta los corazones, penetra los secretos más íntimos, entiende las aspiraciones de nuestro espíritu, pues quiere conseguir para los santos lo que es de Dios” (Rm 8, 26-27).
El Espíritu sabe lo que necesitamos y por eso viene en nuestra ayuda, Él está atento para auxiliarnos porque nos conoce y sabe mejor que nosotros mismos lo que necesitamos.
María nuestra Madre, es ejemplo de ese dejarse conducir por el Espíritu Santo. Pues, ella como nosotros experimentó la necesidad de saber cómo responder ante el gran proyecto presentado por Dios a su vida, el ser madre de Jesús. “Ella entonces dijo al ángel: ¿Cómo puede ser esto, si yo soy virgen?”(Lc 1, 34). ¿Quién de nosotros ante una decisión importante, ante un desafío o problema no le surge la misma pregunta? ¿Cómo hacer?, ¿Qué debo hacer?
“El ángel respondió: el Espíritu descenderá sobre ti y el poder del altísimo te cubrirá con su sombra” (Lc1, 35). Es el Espíritu Santo el que muestra el cómo, ilumina la inteligencia, fortalece la voluntad para que nuestro actuar sea de acuerdo a la voluntad de Dios y no a la nuestra o a la voluntad del mundo.
María, nos enseña, que ante lo que no tenemos tan claro en el camino es: pedir la ayuda del Espíritu Santo y dejarnos iluminar por Él. María, dejándose sumergir en el Espíritu Santo, llegó a ser: Fecunda “El niño Santo que nacerá de ti, será llamado hijo de Dios” (Lc 1, 35). Es el mayor deseo del Espíritu que nuestra vida sea fecunda, que de nosotros nazcan frutos de amor, de generosidad, de fe, de esperanza en medio de esta pandemia. Lo podemos, porque Él está con nosotros y sabe lo que podemos lograr si buscamos su ayuda, su luz. María era virgen y aun así el Espíritu Santo fecundó su vida e hizo que de ella naciera la salvación nuestra y la de muchos.
Libre: María, se siente libre para responder “HÁGASE EN MÍ ”, porque confía en el Espíritu de Dios que vendrá sobre ella en las situaciones difíciles para mostrarle el camino, para ayudarle a ver la voluntad de Dios, cuando ella no la vea clara y cree de corazón que para Dios nada es imposible.
Pidámosle hoy a nuestra Madre María que nos ayude a sumergirnos en la comunión con el Espíritu para que seamos libres para hacer la voluntad de Dios y llegar a ser fecundos como ella.
Por: Yolanda Rodríguez
DÍA CUARTO
Jueves 03 de Septiembre de 2020
SUMERGIDOS EN EL AMOR DEL PADRE
Él está esperando a que te acerques para mostrarte cosas grandes y maravillosas. Él está esperando que te sumerjas en el amor del Padre.
Dios está cerca y tal vez no nos hemos dado cuenta de que Él quiere lo mejor para ti, lo mejor para todos nosotros.
A veces pensamos que no necesitamos de nadie, que somos omnipotentes, en ocasiones nos dejamos llevar por el día a día, por las tentaciones y las banalidades de la vida y tan solo cuando nos vemos expuestos al peligro o a una situación confusa que nos desestabiliza, terminamos acordándonos de un Dios al que le pedimos interceda en una solución.
Pero, ¿por qué tenemos que llegar a esos extremos para acordarnos que tenemos un amigo incondicional que nos acompaña en cada instante bueno o malo de nuestras vidas?
No se trata de cuestionarnos de si tenemos un Dios que protege a unos con bendiciones y se olvida de otros con desdichas; esa es la mala interpretación de nosotros los humanos por nuestro facilismo ante la vida y por el egoísmo de solo pensar en hacer nuestra voluntad. “Yo he sido mal representado por aquellos que no me conocen” (Juan 8, 41-44).
Él quiere que estemos siempre presentes en su vida; así como Él está siempre presente en la de nosotros. “Todos tus caminos me son conocidos” (Salmos 139:3) y por tanto ante una situación adversa, no nos preguntemos, el porqué de esta situación; sino para qué me pusiste en esta situación.
No podemos desconocer que habrá momentos en los que dudamos y sintamos que Dios no nos ama, pero por lo general sucede cuando vamos por nuestro propio camino y hacemos solo lo que queremos; así nunca podremos experimentar el amor de Dios y mucho menos cuando se nos olvida que aunque Jesús era el hijo de Dios, Él decidió entregar su vida por nosotros; porque Dios, aunque dudemos, nunca nos deja de amar, porque tanto amó Dios al mundo que entregó a su hijo para que todo el que crea en él no perezca sino que tenga vida eterna (Jn3,16), y sabemos que Jesús se hizo en todo semejante a nosotros, menos en el pecado (Hb4,15); y sin embrago, Él decidió morir por los nuestros; por los pecados de hombres y mujeres y esa es la mayor prueba de amor hacia nosotros. “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos” (Juan 15:13)… “Y es mi deseo gastar mi amor en ti simplemente porque tú eres mi hijo y yo tu Padre” (1 Juan 3:1)
¿No será que es tiempo de preguntarnos como manifestarme ante Él y corresponder por el amor que Él nos tiene? ¿Acaso eso no es lo que haces regularmente con tus seres queridos? ¿Será que nos hace falta sentir a Cristo como el ser más querido y reconocer a su vez que es Él, el que más nos quiere? “Te ofrezco mucho más que lo que tu Padre terrenal podría darte” (Mateo 7:11).
El arrepentimiento; más que lamentarse, más que temer o más que castigarse, es realmente reconocer nuestras fallas y cambiar la actitud; es sumergirse en el amor del Padre; el amor que Cristo tiene por nosotros.
Si sientes que vas por el camino equivocado, solo da la vuelta y camina hacia Él; camina con verdadero arrepentimiento; Él te recibirá con amor y perdón por tu pecados. “Yo no estoy enojado y distante, soy la manifestación perfecta del amor” (1 Juan 4:16)… “si me buscas con todo tu corazón, me encontrarás” (Deu 4:29)
Pregúntate; ¿Le has manifestado amor al Padre desde tu propia perspectiva de vida? ¿Sientes que Dios te acompaña y te manifiesta amor verdadero?
Por: Andrés Camargo Salcedo
DÍA TERCERO
Miércoles 02 de Septiembre de 2020
INTRODUCIRNOS EN LA GRACIA DEL HIJO
Este día podemos sumergirnos en la gracia de ser hijo como Jesús, desde María.
Meternos en la Trinidad con la ayuda de Jesús es el sueño mismo de él, recordemos aquellas palabras suyas: “En la casa de mi Padre hay muchas mansiones; si no, se los habría dicho; porque voy a prepararles un lugar. Y cuando haya ido y les haya preparado un lugar, volveré y los tomaré conmigo, para que donde esté yo estén también ustedes” Jn 14,2-3
Uno de los deseos de Jesús es introducirnos en la convivencia con la Trinidad, toda la vida de Jesús es una puerta abierta para conducirnos, sus Palabras, sus sentimientos y sus acciones. Quiere compartir con nosotros el mejor lugar para vivir, quiere hacernos entender que la Trinidad misma nos desea en su seno.
Preguntémosle ¿Como lo hizo con María? Me salta la imagen de una madre cualquiera, al tener a su hijo en su vientre, le da espacio para crecer, ella, biológicamente, está entregándose para que el bebé se desarrolle todo en un espacio donado. Hay generosidad, cuidado, disposición, libertad. En un hermoso intercambio, un contagio mutuo que inicia en esos 9 meses.
Parece una doble dimensión, se contagian mutuamente la vida, la madre dona y transmite sus nutrientes, sus experiencias de alegría, tristeza… mientras que el bebé se entrega para crecer y le contagia algunos detalles diferentes a la vida de la madre. Puedo compartirles mi caso, un tanto raro. Mi madre comía ajos como chiles (ají) motivada por mí en su vientre y yo saltaba con sus palabras y la música que escuchaba. Así cada persona podría encontrar experiencias de contagio entre madre e hijo.
Ahora les invito a preguntarles tanto a María como a Jesús, ¿qué experiencias se transmitieron? ¿Cómo creciste Jesús, en el interior de María? Preguntémosle: ¿Cómo lo haces Madre? Das espacio para que desde dentro se expanda aquel que es la Vida misma.
En el caso de María, nuestra madre, está Jesús sumergido en su interior, con él comparte su carne y su palpitar. Con ese “hágase en mí” (Lc 1, 38) María le hace un lugar y aunque no todo lo comprendía (Lc 1, 34; Lc 2, 48-50) le da libertad para crecer y desarrollarse
Preguntemos al Señor, mirando a María: ¿cómo puedo hacerte un lugar en mí, como María? ¿Cómo te dejo sumergirte en mí?, ¿cómo te doy la libertad de crecer y desarrollarte en mí como lo hiciste con María?
Ser hijo, ¡que bendición!, profundicemos en esta experiencia desde nuestra Madre para poder crecer en nuestra amistad con Dios y seguir intercambiando vida con nuestro querido Dios amigo.
Por: Male Bonaga
DÍA SEGUNDO
Martes 01 de Septiembre de 2020
MARÍA, NUESTRA MAESTRA DE VIDA INTERIOR
La vida interior toca las fibras más profundas del ser humano, es esta vida lo que le hace al hombre vibrar por dentro, la que le configura en su ser y actuar. Es un estado de permanencia con Dios que nos busca y se ofrece como amigo y huésped del alma. De tal manera que Dios no nos busca desde las alturas, desde el cielo, sino que nos busca en un diálogo, cercano, sencillo e íntimo, y nos habla como un amigo habla con su amigo, cara a cara (Cfr Num 12, 5-8).
Dios se ofrece al ser humano desde el interior, es decir, desde el corazón del mismo hombre, y ahí nos llama, nos invita, nos propone a convivir con Él, (Mt 6,6) “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada tu puerta, ora a tu Padre que está en secreto”, es aquí en donde la vida se enriquece, la mirada es más profunda a la realidad que se vive en el exterior, y todos los acontecimientos son mirados desde la fe, la esperanza y la caridad.
Al contemplar la vida de María, descubrimos esa vida interior que se fraguaba cada día, por ello, es maestra de esta vida interior. Ya que meditaba todo los acontecimientos y su diario vivir en su interior. En ese diálogo con Dios, María crecía también en una infinita confianza y en sabiduría, descubría los “comos” de la vida… Porque la vida siempre lleva retos, desafíos como ahora que estamos en tiempos de tantos desafíos que enfrentamos a nivel personal, social, económico y político. Dios siempre responde a la vida desde el interior.
María sabe que el acontecer de la historia está en manos de Dios y Él escribe siempre en el corazón del hombre para trascender los acontecimientos diarios. Sabe vivir desde dentro, vive una riqueza inmensa de vida interior, es decir de recogimiento, de oración, de una entrega ininterrumpida a Dios, de ese contacto continuo y unión íntima con Él.
Hoy María nos invita a introducirnos a esa bella experiencia de la anunciación. Lucas 1,26-38: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”
El alma de María estaba preparada para recibir la visita del Ángel Gabriel, y esa visita cambiará sus decisiones más profundas, quizá las cosas continuarán su marcha como siempre, sin embargo, serán vividas desde una promesa de fe que le dará la certeza de que nunca será defraudada. Y que Dios presencia viva, acompañará su camino.
¡Alégrate! son las primeras palabras que pronuncia el ángel a María y ahora son dirigidas a cada uno de nosotros, dejar que resuenen en nuestro interior para que nazca en nosotros la fe y la esperanza. Dios quiere inundarte de su vida y amor como lo hizo con María. De volver hacer alianza contigo porque lo único que sostiene la vida es su presencia constante a través de su Palabra. La invitación pues, es reconocer su presencia viva en este día, y dejar que sus promesas llenen tu corazón, te hagan mirar con esperanza el presente y el futuro.
Vivir anclado bajo su mirada, nos hará caminar confiados, que aunque pasemos por valles oscuros no temeremos ningún mal porque Él está con cada uno de nosotros, “no temas porque has hallado gracia a los ojos de Dios”
Por: Susana Vera
DIA PRIMERO
Lunes 31 de Agosto de 2020
NOS PONEMOS EN LAS MANOS DE MARÍA
Bienvenid@s a estos ejercicios espirituales, la Trinidad y María están agradecidos por aceptar esta invitación a vivir esta semana en convivencia íntima y amorosa con ellos, el cuarteto amado (Padre, Hijo y Espíritu Santo y María), como tiernamente les llamada Jaime Bonet, fundador del Verbum Dei.
En este primer día de EE, vamos a ponernos en manos de María, vamos a disponer la mente, el corazón y la voluntad para escuchar y amar más a Dios, contando con la ayuda de mamá María.
Y ¿por qué ponernos en manos de María? Porque María es la persona que ha acogido a Dios de la manera más plena, ella en su humanidad ha recibido, ha amado, y se ha entregado a Dios totalmente. Nos ponemos en manos de María porque queremos con y como ella acoger el amor del Padre, de Jesús y del Espíritu Santo, y queremos quedar llenos del Espíritu para vivir la misión con fortaleza y esperanza en medio de estos tiempos difíciles que con esta pandemia nos ha tocado vivir a toda la humanidad.
En éste primer día de EE vamos pues de la mano de María a ponernos en presencia de la Trinidad. Mirar a María junto al sagrario, junto al altar, y contemplarla amando a la Trinidad, eso llena de paz y alegría el corazón. Te invito a contemplarla en la imagen que te compartimos, María está mirando al sagrario, está atendiendo profundamente la presencia de Dios, está inmersa en Dios, es como si le estuviera diciendo a Jesús aquí estoy para hacer tu voluntad porque te amo y porque sé que me amas. Y después de todo lo vivido parece que María allí junto al altar vuelve a decir éstas palabras Lc. 1,38 “Aquí está la servidora del Señor hágase en mi según tu Palabra”
Por ello nos ponemos en manos de María, para que ella nos ayude a introducirnos en la presencia de la Trinidad, para que con ella aprendamos a balbucear como los niños cuando aprenden sus primeras palabras, así nosotros aprendamos a balbucear palabras de cariño con Jesús, palabras de amistad con el Espíritu Santo y palabras de filial confianza con nuestro Papá Dios.
Hagamos a continuación una petición a María, con nuestras propias palabras, con mucha sencillez y humildad, si te ayuda puedes escribir tú, a manera de diálogo tu oración a María: “Mamá María, me pongo en tus manos al iniciar éstos Ejercicios espirituales, y quiero agradecer contigo el amor que Dios me tiene, agradezco la fe, y la esperanza que me da el estar contigo. Te pido Mamita ayúdame a disponer mi corazón, despierta mi oído, abre mis labios, para que pueda Escuchar la Palabra.
Por: Marybel
Testimonio Ejercicios Espirituales Perú

Mi nombre es Josefina Guarnizo Agurto y participé del retiro “Apóstol de la Palabra en Tiempos difíciles”, antes de llegar a ese retiro me encontraba sumida en mi propio mundo, llegué con temores, alguno que otro problema personal, problema de confianza, no había un orden en mi vida, haciendo que mi interior duerma de manera que ante mi prójimo mis ojos estén cerrados y evitara acercarme a Él, y eso que ya conocía de su amistad verdadera y su amor infinito, pero por todos los problemas y situaciones que uno va viviendo en la vida, me fui alejando demasiado de él, viviendo de manera inquieta, de no saber qué hacer, de pensar que no había una solución. El encuentro que tuve con Dios fue una total renovación en mi Fe y de saber, que él nunca renunció a mí, ni se distanció DE MÍ, si no era yo la que lo evitaba, él personalmente nos busca y nos hace saber que no manda a terceros a mi encuentro sino que de manera espontánea él viene a mí, a que yo me reconforte en él, porque sabe que necesito de su paz interior, de esa esperanza que anime y renueve mi alma.
Como dice Jn (1,11-12) Vino a lo que era suyo, pero los suyos no lo recibieron. Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios, en pocas palabras, es recibir a Cristo como huésped, escucharle y creerle porque su amor realmente es eterno.
Para culminar, en Ex (33) Dios nos habla cara a cara, nos mira con cariño y en nosotros tiene puesta toda su confianza, ese fue uno de los descubrimientos que me ayudó a pensar en los frutos del retiro y los sigo trabajando día a día, son la renovación de mi fe, mi paciencia y confianza
Por ello hoy les invito a tener esa amistad con Dios, a encontrarse diariamente con él, que puedan experimentar ese amor infinito y esa paz interior, que aprovechen la oportunidad de conocerle, porque necesitamos de ese alimento constante de su palabra y la comunidad Verbum Dei nos brinda el apoyo espiritual.
Testimonio de Ejercicios Espirituales Quito
Lola Romero, discípula de la Familia Misionera Verbum Dei de Quito Ecuador. comparte su experiencia de encuentro con Dios que tuvo en los Ejercicios Espirituales de este año, los cuales se llevaron a cabo de forma online durante el fin de semana del 31 de Julio al 02 de Agosto. Donde participaron al menos 130 personas de las comunidades de Perú y Quito Ecuador.