VOCACIÓN MATRIMONIAL VERBUM DEI. ENCUENTRO: ! Ven y sígueme ¡ en Sevilla

VOCACIÓN MATRIMONIAL VERBUM DEI. ENCUENTRO: ! Ven y sígueme ¡ en Sevilla

FIN DE SEMANA DE PROFUNDIZACIÓN

Durante el pasado fin de semana del 3 al 5 de noviembre, un grupo de matrimonios de la Familia Verbum Dei, procedentes de las comunidades de Granada, Badajoz y Sevilla, fuimos convocados a un Encuentro de profundización en la vocación matrimonial. Este encuentro, con el lema “Ven y sígueme” fue organizado por la Rama de Matrimonios de la Fraternidad,  y tuvo lugar en el centro misionero “El Campito” (en el municipio de Carmona, Sevilla), siendo sus responsables los matrimonios consagrados Cristóbal y Verónica, de la comunidad de Sevilla y Antonio y Marisol,  de la comunidad de Madrid.

El objetivo de estas jornadas ha consistido en dar una oportunidad a los matrimonios participantes para que puedan iniciar un proceso de discernimiento sobre su vocación y  su modo de pertenencia a la Familia Verbum Dei, pues tal como se recoge en nuestros estatutos, existen “diferentes formas de pertenencia adecuadas a la llamada y situación de cada persona” (nº 10). Este es el motivo por el que la Rama de matrimonios organiza estos Encuentros como una herramienta con el fin de ayudar  a los matrimonios que forman parte de la Familia Verbum Dei y lo deseen, a encontrar su propio lugar dentro de este  carisma.

El Encuentro ha sido muy enriquecedor debido a la metodología empleada así como a la motivación y apertura de espíritu de todas las personas que hemos participado. Como no podía ser de otra manera, la oración ha sido el eje fundamental de todos estos días, pues sólo a través de un diálogo con Jesús y una profundización en su Palabra es posible realizar un discernimiento sincero y verdadero para la vida espiritual y misionera.

Las charlas formativas y orientativas que han dado contenido al Encuentro han tenido un hilo conductor basado en la sacramentalidad de la vida cristiana concretada en la espiritualidad y el carisma  Verbum Dei.  De esta manera, se comenzó con una profundización sobre la vocación bautismal, origen de todos los estados de vida y ministerios en la Iglesia, para luego dar paso a una reflexión sobre el sacramento del matrimonio, para contemplarlo, por un lado, como don de Dios mediante el cual el hombre y la mujer se realizan como persona y responden a la llamada divina siendo una sola carne, y por otro, descubriendo la realidad sacramental del matrimonio, como origen de gracia y santificación para ambos cónyuges, sin olvidar la fecundidad biológica y espiritual del mismo.

Estas orientaciones formativas culminaron con una exposición sobre la realidad del matrimonio dentro de la Familia Verbum Dei y los modos de pertenencia a la misma. En esta charla se nos recalcó que siempre debemos partir del siguiente principio: todas las personas y estados de vida dentro de la Familia participamos de un mismo carisma, del cual emanan los diversos modos de pertenencia a nuestra Familia Misionera. Teniendo claro este principio, se fueron detallando los elementos que caracterizan aquellos modos de pertenencia a los que podemos acogernos los matrimonios dentro de la Familia Verbum Dei, bien como laicos misioneros o bien como matrimonios de la Fraternidad. Estos diversos elementos son, precisamente, los que debemos tener en cuenta como criterios para un discernimiento sobre este aspecto.

El Encuentro culminó con una sesión en la que se nos presentaron las herramientas con las que contamos los matrimonios para encauzar nuestra vida y nuestro carisma dentro de la Familia Verbum Dei: el proyecto de vida matrimonial, la revisión de vida y el acompañamiento espiritual. Y es que no podemos olvidar que la vocación, aunque viene siempre de Dios, es en el día a día y en la comunidad donde se genera y crece. Por ello, toda vocación ha de estar siempre estimulada y contrastada con la realidad a través de estas herramientas.

No podemos terminar esta crónica sin mencionar la alegría, el entusiasmo y el ambiente de familia con el que hemos vivido estos días. Ha sido un gran regalo del Señor el haber contado con matrimonios de diversas comunidades y que portaban diferentes experiencias de vida. Pero lo más importante es haber comprobado que todos compartimos una misma inquietud: la necesidad que tiene el mundo de recibir el anuncio de la Palabra de Dios. Un saludo a todos y que Dios los bendiga.

Elaborado por: Quino y Macu