“La misión en el corazón de la fe cristiana” Domund 2017

“La misión en el corazón de la fe cristiana” Domund 2017

“La misión en el corazón de la fe cristiana”

“La misión en el corazón de la fe cristiana” es el lema que el papa Francisco dio el día de Pentecostés a la próxima Jornada mundial de las misiones, el próximo día 22 de octubre celebramos El Domund. En el mensaje el Papa centra su atención en Jesús que es, según dice Pablo VI en la Evangelii nuntiandi “el primero y el más grande evangelizador” (n. 7); por eso, “nos llama continuamente a anunciar el Evangelio del amor de Dios Padre con la fuerza del Espíritu Santo”.

Francisco centra el mensaje en tres preguntas: “¿Cuál es el fundamento de la misión? ¿Cuál es el corazón de la misión? ¿Cuáles son las actitudes vitales de la misión?”. A ellas responde de una manera muy clara y sencilla. A la primera pregunta el Papa responde: “La misión de la Iglesia […] está fundada sobre la fuerza transformadora del Evangelio”. El corazón de la misión -segunda pregunta- dice el Papa que es el encuentro con Cristo y que “el Evangelio es una persona, que continuamente se ofrece y continuamente invita a los que la reciben con fe humilde y laboriosa a compartir su vida mediante la participación efectiva en su misterio pascual de muerte y resurrección”. A la cuestión de las actitudes vitales responde Francisco que la inspiración de la misión está en una espiritualidad de éxodo continuo, de peregrinación y de exilio.

Por último, el Papa recuerda que la próxima Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos que tendrá lugar en el año 2018 y va a tratar sobre el tema “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”. Por eso Francisco invita a “involucrar a los jóvenes en la responsabilidad misionera, que necesita de su rica imaginación y creatividad”.

El mensaje finaliza invocando a María, Madre de la evangelización: “Ella, movida por el Espíritu, recibió la Palabra de vida en lo más profundo de su fe humilde”. El Papa pide a la Virgen que nos ayude a decir nuestro “sí”, que nos obtenga un nuevo celo de resucitados para llevar a todos el Evangelio de la vida que vence a la muerte” y que interceda por nosotros para que seamos valientes para “buscar nuevos caminos para que llegue a todos el don de la salvación”.

Es un mensaje muy claro y profundo a la vez que sencillo. Como Verbum Dei nos invita a renovar nuestra vocación misionera. Puede ser una ocasión para que cada uno de nosotros nos hagamos las tres preguntas que lanza el Papa y busquemos cuál es el fundamento de mi entrega a la misión, con qué corazón vivo la misión y cuáles son las actitudes que me impulsan en mi vida misionera.

Qué en esta gran fiesta misionera de la Iglesia universal el testimonio de Jaime Bonet de infatigable entrega a la dedicación a la oración y al ministerio de la Palabra nos ayude a ser fieles. “Es a posteriori que se descubre la grandeza de la misión. […] Por esto, Mamá, no me permitas decir ‘no’. Ayúdame a mi lado a pronunciar tu “fiat” a toda horas. Sea lo que sea, esté sano o enfermo, útil o inútil, en cualquier parte del mundo” (J. Bonet, A solas, p. 177).