Predicación de la Palabra

Predicación de la Palabra

Nuestra intencionalidad misionera al servicio de la Palabra se plasma de formas distintas, realizando cada uno la misión desde sus capacidades y talentos, sensibilidad y posibilidad, e integrándose en los medios sociales donde se encuentran.

«Predicar el evangelio no es un motivo de gloria; es un deber que me incumbe. ¡Ay de mi sino predico el evangelio!» (1Corintios 9,16).

El ejercicio del ministerio de la Palabra, en sus diversas formas, es una paciente labor de enseñanza y aprendizaje de la oración, por medio de la cual el apóstol, más que con explicaciones teóricas, va guiando de la mano al discípulo hacia la persona de Cristo… Cristo tendrá un nuevo discípulo cuando este, por la oración, consiga “conocerlo” personalmente, no de oídas, sino por experiencia propia.

Así, queremos dar respuesta a la insistente llamada de la Iglesia a la propagación de la fe en todo el mundo, conscientes de la importancia de la predicación, como dice san Pablo: “¿cómo oirán sin que se les predique, […] si no son enviados? […] Por tanto, la fe viene de la predicación y la predicación por la Palabra de Cristo” (Romanos 10,15-17).