Nuestra misión

Nuestra misión

La vivencia y el camino recorrido por Jesús, son la fuente inspiradora de nuestra dinámica evangelizadora: Jesús formó a doce apóstoles para que estuvieran con Él y para enviarlos a predicar, haciéndolos sus testigos. (Marcos 3,13 y 16.15).

Participamos en la misión de la Iglesia Universal, asumiendo como misión propia y específica el anuncio de la Palabra de Dios, que despliega su propio dinamismo transformador de las personas, de las realidades y de la sociedad.

Como partícipes de la misión universal, contribuimos para que cada persona pueda vivir la plenitud de su vocación al amor, de su ser discípulo y apóstol de Jesús, y se inserte como miembro activo de la Iglesia y de la sociedad.

En un mundo donde el egoísmo y la falta de generosidad son evidentes y producen diversas formas de pobreza e injusticia, nuestra misión contribuye a la transformación social mediante el anuncio del Evangelio, meditado en la oración y encarnado en la vida. La evangelización a través de la Palabra de Dios se despliega como un dinamismo de transformación de las personas, de las realidades y de la sociedad en cada uno de sus ámbitos: familiar, social, educativo, económico, político, ecológico, sanitario, cultural y espiritual.