La inhabitación de la Trinidad

smoking essayEn el corazón de nuestra vida espiritual colocamos la relación con nuestro Dios Uno y Trino. Esa presencia cercana y familiar de la Trinidad, que nos habita y nos invita a vivir en una relación constante y estable, constituye y forma nuestro primer hogar. Desde allí aprendemos a vivir como hijos de Dios y hermanos de todos.

En este misterio de Vida y Amor con nuestro Dios Uno y Trino encontramos el mejor modelo para nuestras relaciones fraternas. Personal y comunitariamente, somos invitados a entrar en ese diálogo afectuoso y sincero, cercano y espontáneo, tierno y familiar, comprometido y responsable, con nuestro Dios Uno y Trino, para beber de su amor y encontrar en él, la mejor fuente de fraternidad.

Esa presencia amorosa de la Trinidad, irrumpe en nosotros como el manantial de agua viva que salta para la vida eterna de muchos y marca el ritmo de nuestro vivir fraterno en una tonalidad totalmente nueva y transcendente. Su compañía es inefablemente rica y amena en cualquier camino y encrucijada. Es el verdadero y permanente viático, el mejor compañero de viaje, fermento y semilla de comunidades evangelizadoras en todo el mundo.