Mensaje de la Presidente por nuestra Fiesta de la Anunciación

Mensaje de la Presidente por nuestra Fiesta de la Anunciación

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Querida Familia Misionera Verbum Dei,
 
El 3 de marzo de 1963, en unos ejercicios espirituales a las entonces “Misioneras parroquiales”, en preparación a la fiesta de la Anunciación, Jaime les decía:
“Tenemos elegida ya nuestra vocación, por tanto, debemos ser como María, disponiéndonos a entregarnos plenamente con un bien convencido “FÍAT” a disposición del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.”
 
Fiat, es decir, sí, heme aquí, estoy disponible para ti. “Hágase en mí según tu Palabra”. Jaime quiso que la fiesta de la Anunciación fuera nuestra fiesta, para que aprendiéramos de María a decir un sí constante a Dios, con una disponibilidad total a su Palabra.
 
Ser  “Verbum Dei” significa que queremos hacer vida la Palabra en nuestra vida, que la Palabra se haga carne en nosotros. Nuestra vocación es ser “dobles de Cristo”, les decía Jaime a las misioneras. Hoy, esa invitación es más actual que nunca: nuestro mundo necesita un Amor de la calidad del amor de Cristo para no ceder a la violencia, para romper las barreras, sobreponerse al odio. Haciendo vida la Palabra en nosotros, seremos capaces de descubrir las semillas y brotes de amor y de esperanza que están allí, creciendo, aunque el mal haga más ruido.
 
En este 25 de marzo, unámonos todos en oración para que aprendamos de María, la discípula perfecta de Cristo, a seguir a Jesús muy de cerca… lo más de cerca posible, y que como Ella seamos canales de la gracia, puentes entre las personas y Cristo. Que en medio de tantos “noes” al Amor, cada uno de nosotros seamos un SI al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, para que su proyecto de Amor se siga realizando en el mundo.
 
Un abrazo a todos, y muy unidos en la oración y la misión,
 
Lucía Herrerías 
 

Dear Verbum Dei Missionary Family,

On the 3rd of March, 1963, in spiritual exercises to the then “Parish Missionaries,” in preparation for the Feast of the Annunciation, Jaime said to them:

“We have already chosen our vocation so we should be just like Mary, offering ourselves fully with a totally convinced ‘FIAT’ to the disposal of the Father, of the Son and of the Holy Spirit.”

Fiat meaning yes, here I am, I’m available for you. “May it be done unto me according to your Word.” Jaime wanted the Annunciation to be our feastday, so that we might learn from Mary how to say a constant yes to God with a total availability to his Word.

To be “Verbum Dei” means that we want to make the Word alive in our life, so that the Word might become flesh in us: Our vocation is to be “doubles of Christ”, as Jaime said to the missionaries. Today, that invitation is more urgent than ever: our world needs a Love with the quality of the love of Christ, that doesn’t give in to violence, that breaks down barriers, that overcomes hate. Making the Word life in us, we will be capable of discovering the seeds and springs of love and hope that are there, growing, even though evil might make more noise.

On this 25th of March, we unite ourselves in prayer so that we might learn from Mary, the perfect disciple of Christ, to follow Jesus closer, as closely as possible, and that like Her we might be channels of grace, bridges between the people and Christ. And that in the middle of so many “no’s” to Love, each one of us might be a YES to the Father, to the Son and to the Holy Spirit, in order that their project of Love might continue to be realised in the world. 

Big hug to all of you and united in prayer and the mission,

 

Lucía Herrerías