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MI VIVIR ES CRISTO (Fil 1,21)

El punto de mira de mi mente y corazón, memoria, entendimiento y voluntad, de mi imaginación, potencias y sentidos es Cristo, el Cristo total: mi Señor, mi Amigo y confidente, mi preocupación y ocupación, mi jornada, mi fatiga y mi recreo, mi expansión y mi pasión, mi vida y mi muerte, mi fuerza y salud, mi triunfo y mi derrota, mi éxito y mi fracaso, mi juez y abogado, mi juicio-opinión, mi condena y liberación, mi Jesús, mi todo, mi principio y mi fin, mi ocaso y mi resurrección.

Junto a Jesús, mi Jesús, está el Padre, mi Padre; el Espíritu, mi Amor, y mi Madre, la Mamá de Él, de todos, del Cristo total.  Jesús, pues, es el que propone y dispone, el que indica y decide; el que inicia, continúa y remata todo proyecto.  Con Jesús, por Cristo, con Él y en Él, somos uno. Todo mi vivir, todo mi pensar y sentir, todo mi amor, mi sufrir, mi gozar, mi morir y resucitar, sólo tú, mi Jesús. María, ayúdame a no salirme, evadirme, soslayar, pasar de largo de mi Jesús, que no seamos dos, que en mí le veas a él; en mí le hables, le acompañes, le veas sufrir, agonizar y morir y resucitar en multitud de hermanos.

Al dejarlo todo, a todos y a mí mismo, que tal vacío y negación sea afirmación, plenitud de Cristo, madurez, presencia viva y vivificante de Jesús, Camino, Verdad y Vida para todos. Y que en mí, en todos y en todo. Jesús crezca, triunfe y libere a todos.  Contigo, Madre, siempre junto a ti. Nada son nuestros esfuerzos, anhelos, metas e ideales, fatigas y angustias, sacrificios y triunfos, ante los hombres, si el móvil y razón de todo ello no es el amor de Cristo. ¡Bendito amor de Jesús en nuestros corazones!. Varita mágica que todo lo transforma y todo lo recrea; que vuelve las tinieblas en luz, los obstáculos en trampolines, la miseria en misericordia, los inconvenientes en ventajas, los malentendidos e incomprensiones en una mejor comprensión, entendimiento y unión con Cristo y con todos los hermanos, amigos y enemigos.

Contigo, Jesús, la muerte se torna vida, la vida se torna cielo y el tiempo eternidad; el pecado, contigo, es invadido por la gracia y es desplazado por ella; el odio se torna amistad, la indiferencia se torna amor gratuito y la mediocridad fuego de amor vivificante y creadora.  Contigo, Jesús, los enemigos se tornan hermanos muy queridos y preferencia de nuestros amores, entrega de nuestras vidas y dueños de nuestro tiempo y dedicación atenta y delicada; porque son los enfermos que tienen necesidad de médico y son los débiles que piden mayor apoyo y defensa.

Cuando Jesús opta por actuar con nosotros y en nosotros continuar su paso por la Tierra, espera que le dejemos aprovechar toda nuestra humanidad, la Eucaristía y oración. La consagración y el diálogo amoroso, es como una encarnación de Cristo en nosotros, con toda su dinámica redentora, liberadora, feliz. La muerte y resurrección de Cristo en nosotros, perpetúa al vivo de forma concreta y triunfante el misterio Pascual a la vista de todos, en todo lugar y tiempo en que nos hallamos. (Jaime Bonet, “Id y haced discípulos”. Seguimiento, fraternidad, misión, Burgos 2014, pp. 210-212)

 

CUARESMA, SACRAMENTO, CA

CUARESMA, SACRAMENTO, CA

 

Los días 16 al 18 de febrero, la comunidad Verbum Dei de Sacramento California USA, hemos tenido un retiro eclesial como preparación a la cuaresma.

El lema del retiro fue: “Amor quiero no sacrificios” de Os 6,6.

Nuevamente constatamos el poder de la Predicación de la Palabra para el “Encuentro con Jesús en la oración”.

XXII Jornada de la vida consagrada (2 de febrero de 2018)

XXII Jornada de la vida consagrada (2 de febrero de 2018)

El 2 de febrero de 2018 se celebra la 22ª Jornada de la vida consagrada en la Iglesia. La Jornada fue establecida por san Juan Pablo II para celebrarse todos los años en la fiesta de la Presentación del Señor. Precisamente el año anterior, el 25 de marzo de 1996, se publicó la exhortación apostólica Vita Consecrata sobre la vida consagrada. Ésta es fruto de los trabajos de la Asamblea general del Sínodo de los Obispos que tuvo lugar en octubre de 1994 y en la que participó nuestro fundador, Jaime Bonet, como auditor, como también santa Teresa de Calcuta.

En el mensaje para la primera Jornada de la vida consagrada san Juan Pablo II ponía a la Iglesia tres objetivos: 1) alabar más solemnemente al Señor y darle gracias por el gran don de la vida consagrada; 2) promover en todo el pueblo de Dios el conocimiento y la estima de la vida consagrada; y 3) que las personas consagradas celebren juntas y solemnemente las maravillas que el Señor ha realizado en ellas.

San Juan Pablo II escogió el día de la fiesta de la Presentación del Señor porque “la Presentación de Jesús en el templo constituye así un icono elocuente de la donación total de la propia vida por quienes han sido llamados a reproducir en la Iglesia y en el mundo, mediante los consejos evangélicos, ‘los rasgos característicos de Jesús virgen, pobre y obediente’ (VC 1)”.

La Iglesia siempre ha tenido en mucha estima la vida consagrada. Ésta, a lo largo de la historia, se ha ido enriqueciendo con muchas formas de vivir la consagración. Todos sabemos también la gran estima que nuestro fundador, Jaime Bonet, tenía por la consagración y cómo proponía a todos vivir la consagración a Dios siempre adaptada según las circunstancias de la vida de cada uno. El hecho de que en su momento participara en la Asamblea del Sínodo es un signo claro de que su propuesta era a la vez que audaz muy importante para toda la Iglesia.

La consagración a Dios, cada uno a su manera, en el carisma Verbum Dei es lo que nos une en la Familia Misionera Verbum Dei. Por eso, en esta Jornada de la vida consagrada todos en la Familia Misionera Verbum Dei estamos llamados a dar gracias a Dios por el don de la consagración, a renovar nuestro compromiso personal y comunitario y a poner nuestras vidas en las manos de María para que ella haga la ofrenda a Dios.

 

 

Damasco 2018

Damasco 2018

Damasco con una invitación, “hoy estamos en el tiempo Propicio en el tiempo de Dios, porque este damasco lo ha querido el, por eso hay que reconocer el linaje de Dios”.

Este fin de semana estamos para compartir, este fin de semana es para encontrarnos con Jesus y con hermanos de otras comunidades, como las estrellas del cielo y las arenas del mar, Este Damasco hecho realidad por el si de Jaime, misioneras, por el sí de los responsables y por el si de cada uno de nosotros, por eso hay que sentirnos emocionados,

La pregunta principal era, ¿de verdad estábamos ilusionados con llevar el evangelio?
Había gente que estuvo desde el primer damasco y ahora es el número 21.

Invitamos a todos a disfrutar el reencontrarnos con nuestra comunidad, con nuestra familia, este damasco es para recargarnos de batería, de fe, Damasco es CONTAGIARNOS LA FE, También este damasco es para saber cómo esta nuestro SER APOSTOL, este damasco es para Reavivar mi ORACION Y PREDICACION, que este Damasco sea para vivirlo en camino con el otro.

No hagamos que este damasco sea un viaje o solo para presumir nuestros logros o saludar a alguien, si no que sea para compartir el camino y que con eso tengamos un profundo deseo de enamorarnos de Cristo.

Con este damasco podremos ver y ser conscientes de las realidades de nuestro mundo, pues en Cristo somos, nos movemos y existimos.

Somos RICOS, porque tenemos casas en todo el mundo, también podemos llegar pues tenemos familia en todo el mundo.

La invitación en este fin de semana es descalzarnos, quítate las ideas, quítate las etiquetas, quítate las costumbres y abrámonos al Espíritu Santo en sus insinuaciones

Somos lugar de conversión para otros, que este fin de semana tengamos la certeza de que este fin de semana es para vivirnos como Familia y con la ilusión de lo que el Espíritu Santo nos quiere hacer vivir.

Este damasco hay mas matrimonios que Jóvenes, ¿que nos quiere decir Dios con esto?,
Tener la certeza de que Dios existe , pues lo vemos en nuestros matrimonios, nuestros jóvenes, nuestros niños, nuestros consagrados, por eso vamos a mostrar el Rostro de los Hijos de Dios, ¿te lo crees? Porque si te lo crees lo vas a poder dar bien , pues “Contagiamos lo que profundamente vivimos”.

Testimonio:

Mi fruto del Damasco 2018 es reconocer a mi Familia del cielo, en toda mi historia, que papá Dios no se cansa de insistir en mi vida. Que manda cuerdas humanas, como fue la vida de Jaime Bonet y de todos los que vienen atrás regalándoles un sueño, que fue un sueño compartido. A mi me ha hecho constatar que confíe y crea en el proyecto que tiene en mi vida, que llegará a buen puerto: “Ora, actúa y camina poniendo tu mirada, corazón y vida en mi; una idea se volvió un sueño y ese sueño se volvió realidad, persevera en mi”. #DamascoVd2018 (Chuy del grupo de Jóvenes Trabajadores VD Puebla)

Ver más en:

https://m.facebook.com/damascoverbumdei/?tsid=0.7932362889703306&source=result

 

 

 

 

 

 

Conmemoración: Misionero Sacerdote Jaime Bonet Bonet

Conmemoración: Misionero Sacerdote Jaime Bonet Bonet

En el año 2000, Jaime Bonet en el curso de unos ejercicios escribió unas notas tituladas “Para el directorio Verbum Dei”. En ellas Jaime expone las líneas esenciales para desarrollar el carisma Verbum Dei. Una característica es que propone el ejemplo de san Pablo continuamente. Aquí se presenta un extracto de las referencias a san Pablo en el escrito:

Con el mismo sentir del apóstol de las gentes, San Pablo, nuestro co-patrono del Verbum Dei, “con nadie queremos tener otra deuda que la del mutuo amor. Pues el que ama al prójimo ha cumplido la Ley. […]

Nuestra misión específica a la Palabra de Dios, así en la oración, meditación, contemplación, como en el estudio para la predicación de la misma, nos exige y obliga a amar a Dios y al prójimo con toda nuestra mente, corazón y fuerzas en esta voluntad concreta de la Palabra de Dios. Por lo que nuestro amor a Dios y a todos los hermanos, los hijos de Dios, se centra y concentra en vivir, predicar y extraer de la Palabra de Dios con todo el caudal de Vida-Amor de riqueza infinita, que nuestra consagración exclusiva y a tiempo completo a la Palabra de Dios, a la Buena Nueva del Reino, nos obliga. Pues en la Palabra de Dios, intensamente y permanentemente orada, vivida y profundizada con toda nuestra capacidad intelectual, espiritual y aptitudes de cada uno, está y se integra, sin otra dedicación, nuestra jornada diaria completa. […]

Nuestra misma vocación y misión concreta, exclusiva y a tiempo completo a la Palabra de Dios, nos confiere, pues, el derecho y confianza por parte de Jesucristo que confió y mandó a sus primeros discípulos- apóstoles que Él mismo personalmente eligió formó y envió precisamente y exclusivamente a predicar la Palabra de Dios por todo el mundo y a formar apóstoles de todas las gentes. Mc 16,15; Mt 28,19-20.

No inferior fue la misión por la que llamó y envió al Apóstol de las gentes Saulo de Tarso -el apóstol por antonomasia de las gentes-. Por lo que no podemos olvidar ni demorar nuestro deber de la Palabra de Dios poseída con toda su riqueza y así predicada a toda persona; y con el apóstol -por eso co-patrono, junto con María, de nuestra vocación y misión- con San Pablo podemos y debemos sentir y practicar: “predicar el Evangelio no es para mí ningún timbre de gloria sino, más bien, un deber que me incumbe y ¡ay de mí¡ si no predicase el Evangelio”.

Por lo que, dado que tal vocación y misión, en exclusiva, es menos frecuente, en las atenciones y dedicaciones de la mayoría de personas en la Iglesia consagradas a Dios, no podemos dejar de aportar a toda la Iglesia y personas de Iglesia y -Cuerpo de Cristo-. […] Por esta razón nuestro sincero y total amor a la Iglesia de Jesús nos hará descubrir así el derecho como el deber de aportarle este Carisma de la Palabra a todas las personas a la Iglesia consagradas, y a los que deben consagrarse a Ella con la mayor riqueza y seguridad de su sentido y riqueza de Vida Eterna y de la perfección y santificación de la misma. incide de lleno en nosotros – y además como dedicación y tarea única a lo largo de cada jornada de toda nuestra existencia en este mundo- el mandato supremo de Jesús a sus Doce: “Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes, enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado y he aquí que yo estoy con vosotros hasta el fin del mundo” (Mt 28, 18-20).

Como Pablo, pues, de ciudad en ciudad, trataremos de formar escuelas de apóstoles, transmitiendo y enseñando, lo más ricamente posible, la Palabra de Dios, sobre todo a personas que, a su vez, puedan instruir a otros (2Tm 2,2). Y como Jesús intentar, con todas nuestras fuerzas y capacidad, que nuestros discípulos desempeñen nuestra misión, superándonos a nosotros (cf. Jn 14,12).

[…] Nuestro punto de mira en nuestro carisma-misión eminentemente apostólica, a ejemplo de la vida y misión de San Pablo y de los Doce formados y enviados por Jesús, apunta y tiene por objetivo hacer Iglesia: la mayor aportación y colaboración a la Iglesia jerárquica. Por lo que intenta transmitir, reavivar la fe de nuestros cristianos, descubriéndoles y redescubriéndoles su gran riqueza bautismal que los constituye verdaderos hijos de Dios y hermanos de todos los hombres y mujeres del mundo. A este fin se orienta y se organiza toda nuestra labor y todo nuestro modus vivendi: lograr la mayor eficacia apostólica, tratando de conseguir el mayor número posible de discípulos auténticos de Jesús, que a su vez, se decidan a ser apóstoles de su Reino, a imitación de los primeros – y actuales- apóstoles de Jesús más fieles y eficaces. Se va, pues, a crear en el mayor número de ciudades el más fiel y numeroso movimiento de verdaderos cristianos.

[…] Somos para el Cristo Total, para la Santa Madre Iglesia. Somos cooperadores de los pastores del Pueblo de Dios, bajo las orientaciones y directrices del Vicario de Cristo en la tierra, el Santo Padre, el Papa de Roma. […] Nuestra misión, pues, invierte nuestras vidas, a ejemplo de Cristo, para todo el Pueblo de Dios. Por Él hemos renunciado a todo, a todos y a nosotros mismos. No es, pues, el Pueblo de Dios, las gentes, para nosotros sino que nosotros somos para los discípulos, para todas las gentes, fieles y conformes al mandato de Jesús: “Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes, bautizándoles en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado y he aquí que yo estoy con vosotros hasta el fin del mundo” (Mt 28,19-20) … seguidores de la misión misma de los que recibieron personalmente de Jesús éste su último mandamiento, a él orientamos y aplicamos toda nuestra vida.

Nuestra misión, en efecto, no por complejo de estamento superior, sino con toda humildad y gratitud a Dios seamos como él y como sus fieles discípulos fermento en la masa; y con Cristo hasta el fin del mundo, pan de Vida y bebida de Salvación. No nos consideremos, pues, superiores a los demás hijos de Dios, hermanos nuestros, sino transmitámosles a todos los que el Padre, por Cristo y en el Espíritu nos entrega y nos manda administrar para todos y entre todos con la mayor fidelidad.

Enseñemos, pues, a todas las gentes a “guardar todo lo que Jesús Maestro nuestro nos ha enseñado”, porque Él, Jesús, sí se entrega íntegramente a todos y se pone en manos de todos. “Haced discípulos -nos manda- a todas las gentes” con todo el deber y el derecho del Bautismo, “bautizándoles en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”; Esto es que conozcan su identidad divina, su grandeza y dignidad, su Vida y Herencia Eterna: rescatada, comprada al precio de la Sangre de Cristo por el Amor paterno y materno del Padre y guiados por el Espíritu Santo derramado en sus corazones, igual que cada uno de nosotros. Por lo que somos constituidos, consagrados “sacerdotes, profetas y reyes”. Dios quiere que todos los hombres se salven, nos advierte también el apóstol de las gentes -San Pablo- y lleguen al conocimiento de la verdad.  1Tm 2,4. “Porque ésta es la Voluntad de Dios: vuestra santificación” 1Ts 4,3.

Por esto con Jesús y como Él, tenemos el deber de invitar a todos a seguir a Jesús, y también el derecho de atraerles a reproducirle, con tal entrega, actitud y estilo de vida y de amor, de identificación con Él, que quien nos siga tenga la seguridad de ser discípulo de Cristo, como pudo decir San Pablo: “Sed, pues, mis imitadores -como padre de todos ellos. 1Co 4,14-16. “Sed mis imitadores como yo lo soy de Cristo” 1Co 11,1. Tal como a todos invitaba Jesús: “Decía a todos: si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame… porque quien se avergüence de mí y de mis palabras, de ese se avergonzará el hijo del Hombre”. “En verdad en verdad os digo. si el grano no cae en tierra y muere queda él solo, pero si muere da mucho fruto… y yo cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí” Jn 12,23-33.

[…] Con Pablo debiéramos poder decir y sentir “sobreabundo de gozo en medio de mis tribulaciones y sufrimientos” (2Cor 7,4) y “completo en mi cuerpo lo que falta de la pasión de Cristo (en mí) en favor de su Cuerpo-Iglesia y en todos los discípulos” (Col 1,24). Con María apunta a la felicidad de generaciones (cf. Lc 1,48).

[…] Nuestra misión es, de por sí, muy específica y exclusiva. Por la que, por amor al Cristo Total, Pueblo de Dios, tan necesitado de Fe y tan abandonado y carente de Vida-Amor de Dios, de la Palabra de Dios, nos exigirá el esparcirnos como los primeros apóstoles -como Pablo- tratando de abarcar y atender al mayor número de hermanos, y por lo mismo, atender al mayor número de Escuelas de Apóstoles y Escuelas de la Palabra. De forma que, con mayor razón que muchos consagrados, un misionero ya debidamente preparado, atiende una ciudad, y hasta varias, siguiéndole los auxiliares y coadjutores, que, después de una buena experiencia, puedan desempeñar el mismo papel de responsable.

El siguiente audio es la conmemoración para nuestro fundador Misionero Sacerdote Jaime Bonet Bonet

COMPROMISOS APOSTÓLICOS EN LA CIUDAD DE MÉXICO

COMPROMISOS APOSTÓLICOS EN LA CIUDAD DE MÉXICO

Deseamos hacerles partícipes de nuestra alegría, ya que el sábado 13 de enero en la ciudad de México, un grupo pequeño de tres matrimonios y dos chicas, como fermento de ésta gran ciudad, hicieron sus compromisos apostólicos pronunciando al escuchar su nombre “Aquí estoy Señor, Tú me has llamado”. Como todos saben, desde hace varios años la FMVD no está presente de manera estable en ésta capital, siendo ellos la presencia del Verbum Dei en ésta gran metrópoli.

Ellos son: Iris del Carmen Barragán y Efraín Camacho; Katina David y Juan Manuel Solis; Elizabeth Lucero Juárez y Francisco J. Ortíz; María de la Luz Solis y Miriam Dionet.

La eucaristía fue en el “Instituto Hijas del Sagrado Corazón de Jesús”, estuvieron presentes la pequeña FaMVD de la ciudad de México, Lucía Herrerías Guerra, Presidente actual de la FMVD, Héctor Ibarra, Coordinador eclesial de la comunidad de Puebla, quien es el responsable último de la ciudad de México, Rosa Elena Becerra, Responsable Eclesial de Zona en el país y, Hugo Aldape, misionero formador de ésta pequeña comunidad, que se desplaza mensualmente desde Puebla.

Disfrutamos de la celebración eucarística, vivida en un marco familiar, sencillo y festivo, al ritmo alegre de la música del grupo de “Contracorriente”. La homilía fue compartida por Héctor y por Lucía. Héctor fue recordando y valorando, el camino de crecimiento en la fe que han vivido en éste tiempo la FaMVD de la ciudad de México, sus batallas y logros; y Lucía subrayó la importancia de ser levadura en la masa, haciendo incapié en que la situación de hoy no es que sea peor que la de antes, o que la situación de la ciudad de México sea peor que la de otros lugares o más difícil, solo es diferente, con diferentes retos. Valoró que ellos, como fermento en la masa, se han mantenido firmes a pesar de lo accidentada que ha sido la presencia de la FMVD en la ciudad.

Después de la eucaristía, disfrutamos del compartir fraterno además de los antojitos, refrescos y ricas ensaladas que la FaMVD de México había preparado para celebrar ésta fiesta.

 

Mensaje: Lucía Herrerías Guerra. Presidente FMVD. Feliz 55 aniversario Verbum Dei !

Mensaje: Lucía Herrerías Guerra. Presidente FMVD. Feliz 55 aniversario Verbum Dei !

Querida Fraternidad y entera Familia Misionera Verbum Dei:

Muchos saludos a todos en el inicio del tiempo ordinario del año litúrgico: tiempo para ejercitarnos en hacer del Evangelio nuestra “norma de vida y actividad”, como dice Jaime Bonet en el Breve Ideario; cada día, en una humilde conversión diaria que nos vaya acercando poco a poco a la meta: reproducir la imagen del hijo de Dios (cf. Ro 8,29).

El 17 de enero, en un contexto histórico difícil, celebraremos 55 años de fundación del Verbum Dei. Todos somos conscientes de las injusticias enormes en todo el mundo, de tantos hermanos y hermanas refugiados de guerra -¡de tantas guerras!-. Sabemos de las imprudentes pruebas nucleares, los frecuentes desastres naturales, el cambio climático, la nueva amenaza de una guerra nuclear.

En estos tiempos oscuros, Dios nunca deja de ser Luz. En cada momento de la historia, Él llama y envía a los apóstoles que necesita para responder a los desafíos de cada época. Hoy, entre otros muchos, nos llama a nosotros a ser profetas de esperanza; no anunciadores de desgracias, sino personas que vivan el Evangelio y lo anuncien a los hombres y mujeres de este siglo.

Como Jaime, escuchamos “el clamor universal por el reino de paz, de justicia y amor, que empieza aquí en la tierra proyectándose a la eternidad”. Ese clamor que él escuchó en su diálogo con Jesús y atento a los signos de los tiempos; clamor que nos hace sentir “el deber ineludible de responder con humildad y presteza a esta fuerte vocación” que asumimos como propia y exclusiva: la propagación de la fe por todo el mundo, siendo testigos de Cristo con la vida, como cartas de Cristo escritas con el espíritu del Dios vivo, y dedicados a la oración y al Ministerio de la Palabra (cf. Breve Ideario 8).

El 25 de enero celebraremos también la fiesta de la conversión del apóstol San Pablo. Que él nos ayude a ser testigos de Cristo “más con nuestras vidas que con las palabras, más por el conocimiento y experiencia personal de Jesús que por la ciencia teórica, más por la vivencia interna e íntima unión con Él que por la forma y apariencia exterior”. Que con San Pablo sintamos “el deber ineludible y urgente de ser ante el mundo signos vivos e inequívocos que griten como desde los terrados (Mt 10:26) la vida y doctrina de Jesús de Nazaret” (Breve Ideario 28).

¡Acompáñanos, María con tu entrañable amor de Madre!

¡Feliz 55 aniversario!

Unidos en la oración y la misión,

Lucía Herrerías Guerra

Presidente FMVD

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Chers membres de la Fraternité et toute la Famille Missionnaire Verbum Dei:

Recevez mes salutations au début de ce temps ordinaire de l’année liturgique: c’est le temps de nous exercer à faire de l’Évangile notre «norme de vie et d’activité», comme dit Jaime Bonet, notre Fondateur, dans le Breve Ideario; chaque jour, dans une humble conversion quotidienne qui nous rapproche peu à peu au but: reproduire l’image du Fils de Dieu (cf. Rm 8,29).

Le 17 janvier, dans un contexte historique difficile, nous fêterons les 55 ans de la fondation de notre communauté «Verbum Dei». Nous sommes tous conscients des énormes injustices que subissent nos frères et sœurs à travers le monde, de tant de frères et sœurs qui sont des réfugiés de guerre – de tant de guerres ! Nous connaissons les essais nucléaires imprudents, les catastrophes naturelles fréquentes, le changement climatique, la nouvelle menace d’une guerre nucléaire, etc.

En ces temps sombres, Dieu ne cesse d’être Lumière. À chaque moment de l’histoire, il appelle et envoie les apôtres dont il a besoin pour répondre aux défis de chaque époque. Aujourd’hui, parmi tant d’autres, il nous appelle à être des prophètes de l’espérance et non des prophètes de malheurs ; mais des personnes qui vivent l’Evangile et l’annoncent aux hommes et aux femmes de ce siècle.

Tout en suivant Jaime, nous écoutons «le cri universel pour le règne de paix, de justice et d’amour, qui commence ici sur la terre et se projette dans l’éternité». Ce cri qu’il eût à écouter dans son dialogue avec Jésus et attentif aux signes des temps; ce cri qui nous fait sentir «le devoir incontournable de répondre avec humilité et promptitude, à cette forte vocation que nous assumons comme propre et exclusive»: la propagation de la foi dans le monde entier, en devenant des témoins du Christ avec notre vie, comme des lettres vivantes écrites du Christ, avec l’Esprit du Dieu vivant, et dédiés à la prière et au ministère de la Parole (voir le Breve Ideario, 8).

Le 25 janvier, nous célébrerons également la fête de la conversion de l’Apôtre Saint Paul. Qu’il nous aide à être témoins du Christ «plus avec nos vies qu’avec des paroles, plus par la connaissance et l’expérience personnelle de Jésus que par la science théorique, plus par l’expérience intérieure et l’union intime avec Lui que par la forme et l’apparence extérieures. Puissions-nous sentir avec Saint Paul « l’incontournable urgence de devenir des signes de vie pour le monde et des signes sans équivoques qui proclament sur les toits (cf. Mt 10, 26) la vie et l’enseignement de Jésus de Nazareth.» (Breve Ideario, 28)

Accompagne-nous, Marie, avec ton tendre amour de Mère!

Joyeux 55ème anniversaire!

Demeurons unis dans la prière et la mission,

Lucía Herrerías Guerra

Présidente de FMVD

55 años de la fundación del Verbum Dei !!

55 años de la fundación del Verbum Dei !!

En este día 17 de enero en que celebramos los 55 años de la fundación del Verbum Dei reproducimos algunas de las frases de Jaime Bonet que sintetizaban el espíritu del Verbum Dei en sus inicios. Se trata de un pequeño texto de Margarita Llauger, del que aquí ofrecemos sólo un extracto. ¡Qué el recuerdo de la primera comunidad de misioneras nos ayude a todos a renovar el espíritu con el que Jaime Bonet quiso que vivieran ellas y también nosotros!

1. El “FIAT”, es el “sí” de María a la voluntad de Dios. La primera palabra de las misioneras al levantarse, la que más repetían y que estaba escrita en todas partes.

2. “Almas de un solo amor”. Era la médula de la castidad. Era una frase entrañable y fuerte que como una espada nos cortaba voluntariamente todo pensamiento o deseo que pudiera impedir llegar a vivir teniendo a sólo a Jesús por amor.

3. “A la mayor eficacia apostólica” era el lema del apostolado y de nuestra vida.

4. “Misioneras fuertes y austeras”. El sentido de la frase era recordarnos con alegría y amor la madurez de mujer y de persona responsable que quiere vivir el evangelio y contagiarlo.

5. “Ser grito del Evangelio”. D Jaime nos hacia conscientes de que el Evangelio no basta predicarlo, hay que gritarlo, porque la gente oye muchas cosas. Luchábamos por entender con la vida lo que representaba el que nos conocieran como portadoras de la Palabra de Dios.

6. Existe el refrán de ‘‘el tiempo es oro”, pero para nosotros “el tiempo es Gracia, Cielo y Redención”, repetía D. Jaime para que comprendiéramos el valor del tiempo y, ya que el carisma era tan nuevo en sí y más para la mujer en aquellos momentos, entendiéramos en qué debíamos invertirlo y que no podíamos emplearlo según nuestro deseo, sino para lo que fuera voluntad de Dios

7. “Mas vale el ser que el hacer”. La frase era muy oportuna porque, muchas veces, nos resultaba más fácil “hacer” cosas que preocupamos por “ser” aquello que Dios había pensado desde siempre para ese grupo de jóvenes que inauguraban un modo de vivir la vocación.

8. ‘‘Ser Cristo” dos palabras que encarnaban lodo el ideal misionero al que Cristo nos llamaba. Ser Cristo era el porqué de nuestra decisión de dejarlo lodo, aunque, con la oración, día a día, íbamos perfilando qué era “ser Cristo”. Pero no resultaba nada fácil, al comienzo, entender según qué términos. Como ideal lo admitíamos con entusiasmo, el vivirlo resultaba otra cosa. ¡Qué difícil resultaba a D. Jaime damos a entender la Luz que el Espíritu Santo le marcaba!

9. “En tiempo de desolación no hacer mudanza” (S. Ignacio de Loyola). D. Jaime nos la explicaba mucho, en el sentido de no tomar ninguna determinación cuando estuviéramos tristes, en tentación o presas por el orgullo, añadiendo que en estas circunstancias vayamos a Jesús y no a buscar ayuda o consuelo a ninguna criatura.

10. “Fortiter et suaviter” (fuertemente suave): era el cómo debía ser nuestra actuación en nuestra vida de apóstol: ser fuertes en nuestra vida y con los demás por Amor; saber exigir como Cristo exigía a sus apóstoles y a los que querían seguirle. Pero exigir no es rasgar, no es romper, por tanto, exigir con suavidad, buscar el cómo la otra persona se lo coma, se convenza, lo realice, lo ame.