55 años de la fundación del Verbum Dei !!

55 años de la fundación del Verbum Dei !!

En este día 17 de enero en que celebramos los 55 años de la fundación del Verbum Dei reproducimos algunas de las frases de Jaime Bonet que sintetizaban el espíritu del Verbum Dei en sus inicios. Se trata de un pequeño texto de Margarita Llauger, del que aquí ofrecemos sólo un extracto. ¡Qué el recuerdo de la primera comunidad de misioneras nos ayude a todos a renovar el espíritu con el que Jaime Bonet quiso que vivieran ellas y también nosotros!

1. El “FIAT”, es el “sí” de María a la voluntad de Dios. La primera palabra de las misioneras al levantarse, la que más repetían y que estaba escrita en todas partes.

2. “Almas de un solo amor”. Era la médula de la castidad. Era una frase entrañable y fuerte que como una espada nos cortaba voluntariamente todo pensamiento o deseo que pudiera impedir llegar a vivir teniendo a sólo a Jesús por amor.

3. “A la mayor eficacia apostólica” era el lema del apostolado y de nuestra vida.

4. “Misioneras fuertes y austeras”. El sentido de la frase era recordarnos con alegría y amor la madurez de mujer y de persona responsable que quiere vivir el evangelio y contagiarlo.

5. “Ser grito del Evangelio”. D Jaime nos hacia conscientes de que el Evangelio no basta predicarlo, hay que gritarlo, porque la gente oye muchas cosas. Luchábamos por entender con la vida lo que representaba el que nos conocieran como portadoras de la Palabra de Dios.

6. Existe el refrán de ‘‘el tiempo es oro”, pero para nosotros “el tiempo es Gracia, Cielo y Redención”, repetía D. Jaime para que comprendiéramos el valor del tiempo y, ya que el carisma era tan nuevo en sí y más para la mujer en aquellos momentos, entendiéramos en qué debíamos invertirlo y que no podíamos emplearlo según nuestro deseo, sino para lo que fuera voluntad de Dios

7. “Mas vale el ser que el hacer”. La frase era muy oportuna porque, muchas veces, nos resultaba más fácil “hacer” cosas que preocupamos por “ser” aquello que Dios había pensado desde siempre para ese grupo de jóvenes que inauguraban un modo de vivir la vocación.

8. ‘‘Ser Cristo” dos palabras que encarnaban lodo el ideal misionero al que Cristo nos llamaba. Ser Cristo era el porqué de nuestra decisión de dejarlo lodo, aunque, con la oración, día a día, íbamos perfilando qué era “ser Cristo”. Pero no resultaba nada fácil, al comienzo, entender según qué términos. Como ideal lo admitíamos con entusiasmo, el vivirlo resultaba otra cosa. ¡Qué difícil resultaba a D. Jaime damos a entender la Luz que el Espíritu Santo le marcaba!

9. “En tiempo de desolación no hacer mudanza” (S. Ignacio de Loyola). D. Jaime nos la explicaba mucho, en el sentido de no tomar ninguna determinación cuando estuviéramos tristes, en tentación o presas por el orgullo, añadiendo que en estas circunstancias vayamos a Jesús y no a buscar ayuda o consuelo a ninguna criatura.

10. “Fortiter et suaviter” (fuertemente suave): era el cómo debía ser nuestra actuación en nuestra vida de apóstol: ser fuertes en nuestra vida y con los demás por Amor; saber exigir como Cristo exigía a sus apóstoles y a los que querían seguirle. Pero exigir no es rasgar, no es romper, por tanto, exigir con suavidad, buscar el cómo la otra persona se lo coma, se convenza, lo realice, lo ame.